En Argentina los casos aumentaron anualmente un 10% de acuerdo a las últimas estadísticas oficiales.
Cada 24 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Tuberculosis (TB), una enfermedad infecciosa que continúa siendo un problema de salud pública global. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2023 se registraron 10,8 millones de casos en el mundo, con 1,25 millones de fallecimientos. En Argentina, los casos de TB aumentaron un 10,3% con respecto a 2022, alcanzando los 14.914 notificados en 2023, según el Boletín Oficial de Tuberculosis y Lepra.
La tuberculosis es causada por el Mycobacterium tuberculosis, que se transmite por vía aérea a través de microgotas expulsadas al toser o estornudar. Aunque la enfermedad es curable con tratamiento antibacteriano, la adherencia terapéutica sigue siendo un desafío debido a los efectos adversos de los fármacos y la duración del tratamiento (entre 4 y 6 meses). Además, la resistencia a los medicamentos complica aún más la erradicación de la TB.
Ante este panorama, un grupo de investigación de la UBA trabaja en el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas basadas en nanotecnología. Su investigación se centra en la utilización de micelas poliméricas, nanotransportadores que mejoran la solubilidad, estabilidad y biodisponibilidad de los fármacos antituberculosos, optimizando su eficacia.
«La encapsulación de rifampicina en micelas poliméricas nos permitió mejorar su solubilidad en agua y estabilidad en el medio gástrico, lo que facilita la formulación de medicamentos orales más efectivos y mejor tolerados», explica el equipo de investigación del Laboratorio de Nanomedicinas del Instituto de Tecnología Farmacéutica y Biofarmacia (InTecFyB) de la Facultad de Farmacia y Bioquímica (FFyB). Además, desarrollaron una formulación pulmonar basada en estas micelas que permite la administración inhalatoria de rifampicina. «Esta vía podría incrementar la concentración del fármaco en los pulmones y reducir los efectos adversos sistémicos», agregan los expertos.
Como parte de esta línea de investigación, también exploraron la co-encapsulación de rifampicina con curcumina, un antioxidante natural con propiedades antimicrobianas. Los ensayos in vitro demostraron que esta combinación potencia la acción del fármaco contra el M. tuberculosis y prolonga su permanencia en el tejido pulmonar.
Esta investigación es desarrollada por el equipo del InTecFyB buscando contribuir a mejorar la eficacia de los tratamientos antituberculosos, reducir los efectos adversos y aumentar la adherencia de los pacientes. En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, destacan la importancia de fortalecer la investigación y el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas para combatir esta enfermedad que aún representa un gran desafío en salud pública.