Boca Juniors sufrió una derrota por 1-0 frente a Cruzeiro en el estadio Mineirão de Belo Horizonte, por la tercera fecha del Grupo D de la Copa Libertadores 2026, en un partido que dejó una fuerte polémica por la actuación del árbitro uruguayo Esteban Ostojich. Tras el encuentro, tanto el entrenador Claudio Úbeda como varios futbolistas del conjunto xeneize cuestionaron con dureza el desempeño del juez.
Críticas directas al arbitraje
El primero en manifestarse fue el técnico Claudio Úbeda, quien apuntó directamente a la expulsión de Adam Bareiro, ocurrida sobre el final del primer tiempo. El delantero paraguayo vio la segunda amarilla por un supuesto manotazo en una jugada disputada, una decisión que el entrenador consideró determinante.
“No había sido para nada sanción. El árbitro decide sacar la segunda amarilla y vemos la imagen: ni siquiera hace un gesto de intentar pegar un golpe, ni mucho menos”, sostuvo el DT en conferencia de prensa.
Úbeda remarcó el impacto que tuvo esa jugada en el desarrollo del partido: “Evidentemente nos condicionó el resto del partido, que fue muchísimo tiempo, y eso nos dificultó también la intención de juego que teníamos”.
Sin embargo, también buscó no profundizar en exceso el cuestionamiento: “No quiero pisotear ni caerle por demás al árbitro, creo que a la vista de todos se vio cómo fue el arbitraje”. Aun así, dejó en claro su malestar por el criterio disciplinario: “En un partido de Copa Libertadores tan importante como este, con demasiadas amarillas tempranas para mi gusto, eso condiciona el resto”.
Desde el inicio, Ostojich mostró un perfil activo en el manejo de las tarjetas. A los pocos minutos amonestó a Leandro Paredes y antes del entretiempo ya había mostrado cinco amarillas y una roja.
El respaldo de los jugadores
Las críticas no se limitaron al cuerpo técnico. Varios futbolistas de Boca también cuestionaron el arbitraje una vez finalizado el encuentro.
“Da un poco de bronca que a los cinco minutos amoneste al capitán con algo que no entiende. Son decisiones, creo que se apuró en las dos amarillas para Adam”, expresó el mediocampista Santiago Ascacíbar.
En la misma línea, el defensor Nicolás Figal sostuvo: “Vi la jugada de Adam (Bareiro) en el banco y el árbitro tuvo ese error que hoy en la Copa Libertadores te condiciona. Somos seres humanos y se puede equivocar, pero el árbitro en este partido se equivocó, no era segunda amarilla. Antes de eso estábamos en partido, jugando bien y son partidos de Copa que se definen por detalles”.
Por su parte, Leandro Paredes también se sumó a los cuestionamientos: “Sin duda se nos hizo cuesta arriba después de la expulsión, estábamos muy bien…. La acabo de ver, no es ninguna de las dos amarilla. Quedó a la vista del minuto cero cómo se comportó… Hicimos 80 minutos muy buenos defensivamente. Sin dudas el problema es cuando ellos (los árbitros) quieren ser más protagonistas que los jugadores”.
Además, el capitán se refirió al cruce del final del partido con jugadores del equipo brasileño: “No nos gusta, pero hay que tener coraje cuando jugas once versus once y no cuando vas 1 a 0 y son once versus diez. Nada, cosas del partido. Quedan ahí”.
La lectura táctica de Úbeda
El entrenador también desmintió que los cambios realizados en el segundo tiempo hayan tenido una intención defensiva. Explicó que las modificaciones buscaron generar más opciones ofensivas a pesar de la inferioridad numérica.
“No era para retrasarnos más, sino para que los laterales puedan salir más adelante, tener opciones de pasar al ataque y salir al extremo. Entró Zeballos para que con espacios encuentre un contragolpe y pueda empatar el partido”, detalló.
Sin embargo, el desarrollo del juego fue otro: Boca terminó replegado con una línea de cinco defensores y sin lograr remates al arco.
El gol y el final caliente
El único gol del encuentro llegó a los 82 minutos, tras una acción colectiva de Cruzeiro. Kaio Jorge desbordó por la banda y asistió al colombiano Néiser Villarreal, quien empujó la pelota al gol.
La derrota cortó una racha de 14 partidos invictos para Boca, cuya última caída había sido el 8 de febrero frente a Vélez Sarsfield.
Tras el pitazo final, el clima se tensó con una tangana entre jugadores de ambos equipos. Leandro Paredes fue a buscar a Matheus Pereira, lo que derivó en un cruce generalizado en el que también participaron Ayrton Costa, Lautaro Di Lollo y el arquero Leandro Brey. El árbitro no intervino en ese episodio.
Sobre esa situación, Úbeda señaló: “La reacción del final es lógica. Cuando uno pierde el partido y hay un rival que te carga, provoca una reacción. Intentamos todos que no pase a mayores y por suerte no sucedió nada grave”.
Autocrítica y lo que viene
El DT también se refirió a la expulsión de Bareiro y reconoció cierta responsabilidad del jugador: “Seguramente se podría haber evitado. Es un jugador que utiliza mucho su físico para defender la pelota y en esa intención de juego a veces la fricción aparece y la posibilidad de pasarse de rosca también. Tiene que aprender a manejarlo más en partidos como este, pero todo es aprendizaje”.
Pese al resultado, Úbeda valoró el esfuerzo del equipo y pidió no dramatizar: “Me da mucha bronca perder este tipo de partidos. Los jugadores hicieron un esfuerzo tremendo, habían hecho un planteo inteligente. En el fútbol de hoy, estar 50 minutos con uno menos y de visitante tiene una preponderancia importante”.
Finalmente, dejó un mensaje de cara a lo que viene: “Esto sigue. Tenemos muchísimo por delante y por mejorar. Sabemos que venimos haciendo las cosas bien y esto nos tiene que unir y potenciar más”.
Con este resultado, Boca quedó igualado en la cima del Grupo D junto a Cruzeiro, ambos con seis puntos. Su próximo compromiso será el martes 5 de mayo frente a Barcelona SC en Guayaquil.
