“Primero la Argentina”, lanzó Villarruel tras el revés judicial a Trump y apuntó contra la apertura total del Gobierno. Tensión en el oficialismo.
“Para Trump primero está Estados Unidos; para mí, primero está la Argentina”. Con esa frase, la vicepresidenta Victoria Villarruel volvió a mover el tablero interno del oficialismo y marcó diferencias con el rumbo económico que impulsa la Casa Rosada.
Las declaraciones se produjeron luego de que la Corte Suprema de los Estados Unidos anulara los aranceles recíprocos que había impuesto Donald Trump, al considerar que el entonces mandatario excedió sus facultades.
En ese contexto internacional, Villarruel aprovechó el revés judicial al líder republicano para cuestionar la apertura comercial “total y libre” que promueve el gobierno de Javier Milei.
Nacionalismo vs aperturismo
La Vicepresidenta interpretó el fallo del máximo tribunal norteamericano no solo como un episodio de política interna de Estados Unidos, sino como una advertencia sobre los límites del Ejecutivo en materia comercial.
En un extenso descargo, sostuvo que la apertura irrestricta de importaciones no implica modernización, sino el riesgo de desindustrialización. “Sin industria nacional, se termina dependiendo de la China comunista”, advirtió.

Según su planteo, un esquema sin controles puede convertir a la Argentina en un país meramente prestador de servicios, debilitando su entramado productivo. “La apertura total y libre de las importaciones solo nos hace depender más de China y empeora la crisis económica y social”, afirmó.
La referencia a China no pasó inadvertida en un momento en el que el Gobierno sostiene una estrategia de fuerte inserción internacional con eje en Estados Unidos y Europa.
El fallo que frenó a Trump
El pronunciamiento de la Corte estadounidense se conoció este viernes y fue aprobado por seis votos contra tres, pese a la mayoría conservadora del tribunal.

Los jueces entendieron que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 no habilita al presidente a imponer aranceles de manera unilateral sin intervención del Congreso. De ese modo, limitaron el alcance de la herramienta que Trump había utilizado para fijar gravámenes recíprocos.
Mientras en Washington se analiza el impacto económico y posibles reclamos por reembolsos, en Buenos Aires el fallo fue leído en clave doméstica.
Un mensaje directo a Milei
La intervención pública de Villarruel fue interpretada en el oficialismo como un posicionamiento político interno más que como un simple comentario sobre la coyuntura internacional.
Con su declaración, la Vicepresidenta se despegó del esquema de liberalización comercial plena que impulsa el Ejecutivo y puso el foco en la defensa de la producción local y el trabajo argentino.
