La protesta de los trabajadores despedidos de FATE frente a la Secretaría de Trabajo terminó con una fuerte represión policial en pleno microcentro porteño. Hubo palos, balas de goma, gases lacrimógenos y detenidos, mientras dentro del edificio se desarrollaba una reunión clave por el conflicto laboral.
El operativo comenzó pasadas las 11.30 sobre la avenida Leandro N. Alem al 600 y se extendió hasta la zona de Córdoba. La manifestación se realizaba en el único carril habilitado, sin cortar el Metrobús, según señalaron los organizadores.
La jornada concluyó sin acuerdo entre el Gobierno, la empresa y el gremio, y la conciliación obligatoria fue extendida hasta el 11 de marzo.
El avance policial en pleno centro porteño
La fuerza de seguridad porteña, que responde al jefe de Gobierno Jorge Macri, avanzó con efectivos de infantería, motos y camiones hidrantes para desalojar la zona.
Testigos señalaron que los trabajadores y sus familias no bloqueaban el carril exclusivo del Metrobús, tal como les había sido exigido. Sin embargo, el cordón policial avanzó con golpes y gases para dispersar la concentración.

Durante la represión hubo personas descompensadas que quedaron tendidas sobre el asfalto. Según denunciaron dirigentes presentes, incluso en esas condiciones fueron golpeadas. El operativo terminó cortando el tránsito sobre Alem y calles aledañas.
En medio de la tensión, quedaron atrapados turistas que viajaban en un micro de recorridos oficiales por la Ciudad.
Detenidos y denuncias de exceso
Entre los demorados estuvo el dirigente social Eduardo Belliboni, quien luego recuperó la libertad. También participaron de la movilización el diputado Hugo Yasky y el secretario general de la CTA, Hugo Cachorro Godoy.
Yasky denunció que “empezaron a reprimir como si fuéramos animales” mientras se acompañaba la reunión por la conciliación obligatoria. Godoy, en declaraciones radiales, calificó el operativo como “una violencia inusitada e inaceptable” y sostuvo que la protesta contaba con autorización.
Desde el lugar también se reportaron heridos, aunque hasta el momento no se difundió un número oficial de detenidos ni lesionados.
El conflicto por el cierre de la empresa
La movilización fue convocada por el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), en el marco del conflicto tras el cierre de la planta y el despido de 920 empleados.
El gremio había dispuesto un paro de 24 horas mientras se desarrollaba una audiencia con funcionarios nacionales para intentar destrabar la negociación y analizar la posible reincorporación de los trabajadores.
Ese mismo día vencía la conciliación obligatoria dictada en el conflicto. Tras la reunión, se resolvió extenderla por cinco días más, hasta el 11 de marzo, aunque sin avances concretos en la reincorporación.
Un frente abierto que escala
El enfrentamiento se produjo en un contexto de alta sensibilidad social por los despidos en el sector industrial. La combinación de cierre de planta, paro y represión volvió a tensar el clima político en la Ciudad de Buenos Aires.
