La exmagistrada de Chilecito rompió el silencio tras su renuncia. Aseguró que su salida de la justicia fue producto de un cuadro de salud provocado por «hostigamiento» y cuestionó duramente el accionar procesal del juez Carrizo.
La exjueza de Chilecito, Virginia Illanes Bordón, presentó formalmente una denuncia contra el juez Marcelo Carrizo, acusándolo de presunta mala conducta en el ejercicio de sus funciones y prevaricato. La presentación surge tras un proceso judicial que la exmagistrada califica como irregular y carente de sustento normativo.
Illanes Bordón dialogó con MEDIOS RIOJA y aprovechó la oportunidad para aclarar los motivos de su alejamiento del cargo, desvinculándolo de cuestionamientos a su desempeño. “Es una etapa absolutamente superada. Estoy agradecida con Dios y con la vida, sin haber sido jamás cuestionada en mi magistratura”, afirmó.
Según explicó, su renuncia fue el resultado de un grave deterioro en su salud física y mental. “Fue una renuncia en el marco de una salud mental dañada, provocada por tanto hostigamiento, tanto estrés que pasé”, señaló la abogada, quien reveló haber sufrido cuatro episodios de ACV.
La exjueza detalló que su trámite jubilatorio se inició en 2025 y que su renuncia se hizo efectiva el 2 de diciembre del mismo año. “En mi caso, mi situación era irreversible. Renuncié por mi diagnóstico y mi cuestión de jubilación la inicié con 7 meses de antelación”, precisó sobre su salida de la función pública.
Respecto a la denuncia contra Carrizo, Illanes Bordón cuestionó un procesamiento emitido por el magistrado en su contra, calificando la investigación como «paupérrima» y las acusaciones como «vagas». Sostuvo que el juez ignoró los pasos procesales básicos para actuar contra un miembro del Poder Judicial.
“El juez Carrizo violó toda la normativa vigente para llegar a este pronunciamiento respecto a mi condición de jueza. No respetó el camino a transitar para dictar el procesamiento. Fue un poco para la platea”, disparó la exmagistrada, haciendo hincapié en que nunca se solicitó su desafuero previo.
Illanes Bordón fundamentó su denuncia de prevaricato señalando que Carrizo conocía perfectamente el procedimiento legal, ya que lo había aplicado correctamente en resoluciones anteriores. “Él ha trazado en una resolución anterior el camino correcto”, argumentó sobre la presunta arbitrariedad del juez.
Asimismo, advirtió sobre el peligro de este tipo de fallos para la comunidad: “Es defender a la sociedad porque tener un juez que analice de esta manera, es riesgoso”. Destacó que un juez superior ya consideró que el accionar de Carrizo no fue el camino correcto, anulando resoluciones previas.
Finalmente, confirmó que se encuentra ejerciendo nuevamente la abogacía en el ámbito privado. “He tenido conocimiento de mi regreso a la litigación, y no estoy inhabilitada para ejercer mi condición de abogada”, concluyó, asegurando encontrarse «feliz de la vida» en esta nueva etapa profesional.
