El nuevo Senado tuvo este viernes un inicio más caliente de lo esperado. En apenas 45 minutos de sesión, la Cámara alta vivió el primer choque público entre la presidenta del cuerpo, Victoria Villarruel, y la flamante senadora Patricia Bullrich. A eso se sumó un dato no menor: Lorena Villaverde no pudo jurar por las impugnaciones que la vinculan con causas de narcotráfico.
Villaverde quedó afuera y su caso vuelve a comisión
La rionegrina Villaverde, cuestionada por informes que la relacionan con el narcotráfico y por una causa abierta en Estados Unidos por tenencia de cocaína en un aeropuerto de Florida, llegó al recinto pero se retiró a los pocos minutos. Su título, que requería la mitad más uno de los votos presentes, no logró el consenso necesario.
Una salida para “ganar tiempo”
Durante la reunión de Labor Parlamentaria del jueves, los jefes de bloque acordaron una salida neutral: que el tema vuelva a ser revisado en la Comisión de Asuntos Constitucionales. Allí pedirán información judicial y documentación oficial, tanto en el país como en EE.UU.
El pedido lo formalizó el jujeño Ezequiel Atauche, exjefe del bloque libertario. Y la votación a mano alzada definió que, por ahora, la banca de Villaverde quede vacante. Para el sector de Bullrich, significa arrancar el período legislativo con un senador menos.
Karina Milei dijo presente y Bullrich se llevó la mayor ovación
Mientras avanzaban las juras, en los palcos destacó la presencia de Karina Milei, escoltada por Diego Santilli y Manuel Adorni. Desde ese lugar acompañó la ceremonia con un gesto fuerte: un encendido “Vamos Pato” cuando Bullrich tomó juramento.

Ausencias llamativas en la sesión
Hubo tres senadores ausentes:
- Alejandra Vigo, presidenta de la comisión que había rechazado el título de Villaverde, quien faltó por la operación cardíaca programada de Juan Schiaretti.
- Edith Terenzi (Chubut).
- Flavio Fama (Catamarca), quien recibió un premio en Salta.
También pasaron por los palcos gobernadores como Rolando Figueroa (Neuquén), Gustavo Melella (Tierra del Fuego) y Leandro Zdero (Chaco), además del economista Alberto Benegas Lynch, que presenció la jura de su hijo Joaquín.
El primer choque: Bullrich quiso hablar, Villarruel la frenó
Una vez terminadas las juras, Bullrich pidió la palabra para hacer un reclamo interno: denunciar que algunos senadores habían superado el límite de invitados, fijado en tres por acuerdo previo. Pero Villarruel fue tajante: no habilitó el micrófono.
La presidenta del Senado recordó que todos los bloques habían acordado que no habría discursos, salvo las palabras del correntino Carlos “Camau” Espínola para despedir a los senadores salientes. Bullrich insistió, pero Villarruel cerró la sesión.
Tras el episodio, la exministra se acercó al estrado para discutir el tema. En diálogo con este medio, sostuvo que su intención era “reclamar que la ley sea justa para todos”.
Lo que viene: una disputa de poder en el Senado
La escena dejó al descubierto una interna clave para el oficialismo. Bullrich, que liderará el bloque y asumirá un rol estratégico para conseguir los votos que necesita el Gobierno en temas sensibles —como el Presupuesto 2026 y la Reforma Laboral—, busca posicionarse como negociadora principal. Un rol que, por tradición, corresponde a la presidencia del Senado.
