Mar del Plata, Córdoba y Bariloche apuestan a moderar los precios para «acomodarse a la realidad», después de un 2025 con reservas en pisos históricos producto de un dólar barato y el consecuente éxodo a países limítrofes.
A pocos días de comenzar diciembre, son muchas las familias que comienzan a pensar en sus vacaciones e, incluso. muchas otras ya las tienen reservadas. En ese contexto, los principales destinos turísticos del país proyectan su temporada 2026 buscando repuntar lo ocurrido un año atrás.
El verano 2025 estuvo atravesado por dos situaciones en particular. Primero, una Argentina encarecida en pesos y, en segundo lugar, la posibilidad de acceder a un dólar barato, lo que a su vez permitió que los turistas eligieran destinos en el exterior por encima de los nacionales.
Tal es el caso de Brasil, país que tuvo reservas récords, mientras que Mendoza se convirtió en un punto de paso para argentinos que buscaban cruzar hacia Chile para realizar el tradicional tour de compras, donde no solo adquirieron tecnología o indumentaria, sino que también aprovecharon para comprar productos de primera necesidad por la diferencia de precio existente en comparación con Argentina.
Este fenómeno desencadenó una caída histórica en la gastronomía, la hotelería y el turismo de los distintos centro turísticos locales, cuyos responsables reconocieron haber afrontado una temporada de «vacas flacas».
Ya en 2025 y pisando el final de noviembre, el dólar está casi $500 arriba respecto de los valores de enero y se mantiene dentro del sistema de flotación de bandas establecido por el Gobierno. Y, si bien viajar al exterior todavía puede ser accesible para algunos, se abre una puerta para que el turismo nacional vuelva a ser competitivo.
