Luego de décadas de trabajo, la población creció y el hábitat mejoró.

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) informó que el oso panda gigante dejó de ser considerado una especie “en peligro de extinción” y ahora figura como “vulnerable” en la Lista Roja de Especies Amenazadas. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) celebró el avance, pero pidió no bajar la guardia.
Este cambio de estatus es el resultado de décadas de esfuerzos de conservación que permitieron que la población silvestre de pandas creciera de manera sostenida. Además, se protegieron grandes extensiones de bosques de bambú en las montañas del suroeste de China, el hábitat natural de esta especie.
Aunque la noticia es alentadora, los especialistas advierten que el panda gigante todavía enfrenta amenazas importantes. Entre ellas, la fragmentación del hábitat, la deforestación y los efectos del cambio climático. Por eso, la UICN lo reclasificó como especie “vulnerable”: si bien la situación mejoró, el futuro del panda depende de que se mantengan y refuercen las acciones de protección.
Desde la WWF remarcaron que este logro demuestra que los programas de conservación coordinados entre organizaciones, comunidades y gobiernos sí pueden funcionar. Sin embargo, remarcaron que debe mantenerse el compromiso de vigilar el futuro del panda gigante.
