El gobernador riojano instó a las centrales obreras y a los mandatarios provinciales a conformar una resistencia contra el modelo actual. Advirtió sobre el riesgo de un «estallido social» si no se modifica el rumbo económico.
En declaraciones a Gelatina, el gobernador de La Rioja se mostró categórico respecto a la situación social del país y el rol que debe ocupar la oposición. Para el mandatario, la Confederación General del Trabajo (CGT) y los gobernadores deben encabezar un plan de lucha que frene lo que calificó como un «modelo excluyente».
El mandatario provincial propuso una escalada en las medidas de fuerza para presionar por un cambio en la conducción nacional. «Yo les planteé en su oportunidad a la CGT un plan de lucha de 24, 48, 72 y 96 horas, hasta que lleguemos al tiempo indeterminado», sentenció, argumentando que el Gobierno debe modificar sus políticas de forma urgente.
Para el gobernador, la falta de respuestas podría derivar en un escenario crítico para la paz social. «La presión social es tan fuerte que en algún momento puede suceder lo que nadie quiere que suceda: un estallido social que sea incontrolable y que genere consecuencias no deseadas», advirtió con preocupación.
Sin embargo, aclaró que la resistencia no debe limitarse únicamente a la protesta en las calles, sino que debe ir acompañada de una plataforma política sólida. Según su visión, es imperativo «plantear una alternativa, una propuesta de país donde la gente pueda empatizar con ese programa de gobierno y se sienta contenida».
Ante los cuestionamientos sobre la efectividad de los paros actuales, el dirigente insistió en que el peronismo debe trabajar en volver a conectar con el electorado. «Tenemos que convocar a que no bajen los brazos, que tengan esperanza y nosotros armar un proyecto», expresó durante la entrevista.
Finalmente, se mostró optimista respecto al futuro del movimiento de cara a los próximos desafíos en las urnas. «El peronismo tiene una oferta electoral interesantísima, no solamente para el electorado peronista, sino para todos los argentinos», concluyó, reafirmando la necesidad de debatir los problemas reales de la sociedad para ofrecer soluciones concretas.
