El vocero de CAME, Vicente Lourenzo, dialogó con MEDIOS RIOJA y señaló que la caída sostenida de las ventas, sumada al aumento constante de costos, está dejando a muchos comerciantes al borde del cierre o del cambio de rubro.
El sector comercial atraviesa un panorama crítico debido a una tendencia a la baja que se sostiene hace meses. Según explicó Vicente Lourenzo, vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la combinación de ventas en descenso y costos que no dejan de subir ha golpeado directamente el corazón del negocio: la rentabilidad. En este contexto, la incertidumbre crece entre los propietarios locales que ya no logran equilibrar sus cuentas mensuales.
La presión económica se siente con fuerza en los gastos fijos y variables. «Los costos siguen aumentando, poco, pero en años de inflación al ritmo del 2 por ciento, 2,5 y en una caída de ventas y aumento de costos, lo que empeora es la rentabilidad», detalló Lourenzo. Esta situación ha llevado a que muchos comerciantes planteen escenarios drásticos para el corto plazo: «Muchos comienzan a ver que, si esta situación se sostiene en el tiempo, tenemos que cambiar de rubro o cerrar directamente».
El vocero destacó que el bolsillo de los consumidores está al límite por las subas en rubros esenciales como colegios, alquileres y gastos generales de servicios. Ante este escenario, la conducta de compra ha cambiado drásticamente, priorizando solo lo básico. «En un momento comenzamos a tachar lo prescindible y dejamos para más adelante», afirmó, señalando que el sector de bazar y regalos es actualmente uno de los más castigados por la crisis.
Finalmente, Lourenzo remarcó lo difícil que se ha vuelto sostener una estructura comercial en la actualidad. La preocupación de CAME refleja una realidad que se palpa en las calles de la ciudad, donde la sostenibilidad de los puestos de trabajo y la permanencia de las persianas levantadas dependen de un cambio en la tendencia de consumo que, por ahora, no aparece.
