Luego de que el pedido de Tamara se viralizara en las redes sociales, el juez Barría dispuso la entrega inmediata del dispositivo de seguridad. El agresor continúa prófugo y es intensamente buscado por la policía riojana.
La Justicia de La Rioja finalmente brindó una respuesta a Tamara, una mujer que denunció a su expareja por violencia de género y que aguardaba medidas de protección desde hace más de un año. La resolución llegó durante la noche del miércoles, luego de que la víctima publicara un video exponiendo su desprotección, el cual cobró gran relevancia en la comunidad.
En diálogo con Radio Independiente 99.1, la abogada de la víctima, Celeste Maidana, confirmó que el juez Barría otorgó el botón antipánico tras la repercusión pública del caso. Tamara, quien es madre de un niño con discapacidad, venía denunciando constantes amenazas por parte de su agresor sin obtener soluciones concretas.
La letrada manifestó su preocupación por los tiempos procesales y la vulnerabilidad a la que se expone a las víctimas. “Ella estaba con mucho miedo. Entiendo que hay muchas causas y están rebalsados en Violencia de Género, pero no está siendo tan rápida la justicia para estos casos de extrema urgencia”, señaló Maidana.
El caso tomó un giro crítico debido a que el denunciado se encuentra actualmente prófugo. Según se informó, la policía mantiene una búsqueda intensa para dar con su paradero, mientras que recién hace pocos días se logró avanzar con la instancia de indagatoria.
Respecto al accionar institucional, la abogada fue tajante al afirmar que la respuesta no debería depender de la exposición en medios. “No tendría que haber llegado a esta situación”, sentenció, haciendo referencia al video que Tamara tuvo que grabar para ser escuchada.
Además de la violencia física y psicológica, la defensa denunció que el agresor no cumple con el pago de la cuota alimentaria. Ante este escenario, Maidana adelantó que continuarán con las acciones legales pertinentes tanto por la vía penal como por la civil para garantizar los derechos de Tamara y su hijo.
Fuente. El Independiente
