El Foro de Periodismo Argentino recordó que los funcionarios públicos tienen la obligación de rendir cuentas a la sociedad. La entidad rechazó los recientes agravios por parte del Ejecutivo Nacional hacia los trabajadores de prensa.
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) emitió un comunicado oficial donde subraya que los funcionarios públicos, independientemente de cualquier proceso judicial, tienen el deber ineludible de informar y rendir cuentas sobre sus actos ante la ciudadanía. En este sentido, la organización destacó que las conferencias de prensa periódicas son una herramienta vital para el fortalecimiento democrático.
Desde la entidad, que nuclea a periodistas de todo el país incluyendo a profesionales de nuestra provincia, se ratificó la necesidad de mantener un vínculo basado en el respeto mutuo. “Los colegas pueden cumplir con su tarea profesional y realizar preguntas sin condicionamientos e intentos de amedrentamiento”, señalaron, remarcando que el objetivo final es el derecho a la información de la sociedad.
El comunicado completo
El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) recuerda que los funcionarios públicos tienen la obligación de informar y rendir cuentas de sus actos ante la sociedad independientemente de todo proceso judicial en marcha. Es en ese marco en el que las conferencias de prensa profesionales y periódicas cobran sentido y se vuelven una práctica necesaria para fortalecer la democracia y la transparencia.
Nuestra organización, que representa a colegas de todo el país, ratifica que los periodistas y funcionarios de todos los niveles del Estado deben mantener una relación profesional que incluya respeto mutuo y reglas claras. De esa manera, los colegas pueden cumplir con su tarea profesional y realizar preguntas sin condicionamientos e intentos de amedrentamiento, con la única finalidad de que la sociedad pueda estar debidamente informada.
Este planteo cobra aún más fuerza a partir de la experiencia de este miércoles, cuando el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se refirió de manera despectiva y hostil a los periodistas que habían sido sorteados para la realización de preguntas. Al destrato en la sala de prensa le siguieron luego agravios por parte del propio presidente, Javier Milei, hacia la prensa.
Las conferencias de prensa suponen un ejercicio democrático. Cuando un funcionario responde, ¿a quién le habla realmente? ¿A un periodista en una sala de prensa o a millones de ciudadanos que tienen derecho a entender cómo se gobierna en su nombre?
Esa pregunta, muy elemental, se vuelve necesaria cuando se desdibuja el sentido mismo de la rendición de cuentas. Los funcionarios públicos no informan en función de su conveniencia ni responden en función de quién pregunta. Tienen la obligación de explicar sus actos de gobierno porque administran asuntos que no les pertenecen: son de interés colectivo. Rendir cuentas en forma clara es una obligación inherente al cargo público que se ocupa y no una decisión individual coyuntural.
