Tras las persistentes inclemencias climáticas, se buscaba relocalizar a vecinos de los barrios Carlos Saúl Menem y 20 de Mayo cuyas viviendas tienen peligro de derrumbe. Pese a la urgencia, el proyecto no alcanzó la mayoría especial necesaria en el recinto debido a la negativa opositora.
La situación habitacional en la zona ribereña de la capital riojana alcanzó un punto crítico tras las últimas tormentas. Un grupo de representantes de 20 familias de los barrios Carlos Saúl Menem y 20 de Mayo se presentó ante el Concejo Deliberante para exponer el deterioro de sus hogares y el temor ante el pronóstico de nuevas lluvias. La iniciativa oficial buscaba otorgar lotes municipales para una relocalización definitiva.
El proyecto proponía la entrega de terrenos que actualmente pertenecen al municipio para que, mediante un trabajo conjunto entre la comuna y los beneficiarios, se construyeran nuevas unidades habitacionales. El objetivo principal era retirar a estas personas de la «cuestión crítica de estar sobre el río», evitando así que los sedimentos y las crecidas pongan en riesgo sus vidas.
Al respecto, el concejal Guillermo Benzo Casalderrey explicó que la propuesta ya había sido analizada en comisiones ampliadas con la presencia de funcionarios municipales. «En ese proyecto se entrega lotes a las familias, identificadas y constaban en un anexo, en función de las familias afectadas, y seis casos eran prioridad, porque esas viviendas corrían y corren peligro de demolición ante el arrastre de sedimentos», detalló el edil.
Sin embargo, al tratarse de una transferencia de tierras fiscales, la normativa exige una mayoría especial para su aprobación. A pesar de haber sido tratado en la sesión anterior y retomado en la jornada de ayer, el cuerpo de concejales no logró el consenso necesario y la iniciativa fue rechazada por la oposición, dejando a los vecinos sin una respuesta inmediata.
Benzo Casalderrey lamentó el desenlace de la votación y apuntó contra los sectores que no acompañaron la medida por cuestiones políticas. «Lamentablemente no se pudo aprobar porque requería de una mayoría especial. La situación de los terrenos que se iban a otorgar eran lotes a disposición del municipio que tenían como finalidad espacios verdes, pero se iba a hacer un intercambio», precisó el concejal.
El plan de intercambio estipulaba que, una vez trasladadas las familias a las nuevas parcelas, se procedería a inhabilitar los sectores actuales para evitar que se instalen nuevos asentamientos en zonas de riesgo hídrico. Por el momento, las familias deberán permanecer en sus hogares actuales a la espera de una nueva alternativa legislativa o administrativa.
