Adrián Palacios, vicepresidente de la Unión de Kiosqueros, dialogó con MEDIOS RIOJA donde trazó un panorama alarmante sobre la situación que atraviesa el comercio minorista. Según el referente, la falta de reactivación del consumo interno y el constante aumento de los costos fijos están empujando al sector hacia una crisis terminal.
Uno de los indicadores más preocupantes es el cambio de hábitos en los sectores más jóvenes. Palacios señaló que los estudiantes de nivel primario y secundario han recortado drásticamente sus gastos. «Vemos que los chicos tienen solamente para el boleto del colectivo y se cortan los gastos de desayuno o merienda», explicó, marcando que el consumo en las puertas de las escuelas ha dejado de ser un motor para los negocios barriales.
A la caída en las ventas se le suma el impacto de los servicios públicos. En La Rioja, la preocupación es doble ante los inminentes anuncios de aumentos en las tarifas de energía eléctrica a nivel nacional.
«El aumento de luz, gas y alquileres impacta tanto al vecino como al dueño del local. Venimos con una baja de 16 mil kioscos desde el año pasado a la actualidad», afirmó Palacios.
Esta situación ha derivado en un fenómeno de precarización: muchos comerciantes dan de baja sus monotributos para pasar a la informalidad al no poder costear las cargas impositivas, mientras que locales históricos —con más de 30 años de trayectoria— bajan sus persianas definitivamente por la imposibilidad de pagar la renta.
Un panorama social crítico
Para la Unión de Kiosqueros, la crisis de los comercios de cercanía es un reflejo de una problemática mayor que afecta a la clase media y a las PYMES. El dirigente subrayó que no se observa un repunte en el poder adquisitivo y lamentó la falta de gestión gubernamental para proteger a los trabajadores.
- Impacto en el empleo: Cierre de fábricas y más desocupación en las calles.
- Servicios en alza: Incrementos en transporte público, telefonía y servicios básicos.
- Falta de circulación: La menor frecuencia de colectivos reduce el flujo de clientes en las zonas comerciales.
«Veo un panorama muy triste para nuestros vecinos y trabajadores. No hay gestión para la clase media trabajadora y el impacto se siente en todos los sectores comerciales», concluyó Palacios.
