El fallecimiento ocurrió en el Hospital Eleazar Herrera Motta tras ingresar en paro cardiorrespiratorio. La Justicia de La Rioja ordenó trasladar el cuerpo a la capital para realizar una autopsia exhaustiva.
La Justicia provincial investiga de forma urgente las circunstancias que rodearon la muerte de una joven de 19 años, ocurrida el pasado miércoles en el Hospital Eleazar Herrera Motta de Chilecito. El caso encendió las alarmas institucionales debido a que, en atenciones médicas previas, la víctima había confesado al personal sanitario que era víctima de violencia de género por parte de su exnovio.
Según fuentes policiales y judiciales, la paciente ingresó al nosocomio en estado crítico, presentando un cuadro de convulsiones que derivó en un paro cardiorrespiratorio. A pesar de las intensas maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) desplegadas por el equipo médico, no fue posible revertir el cuadro y se constató su fallecimiento cerca del mediodía.
El escenario clínico presentaba una complejidad adicional: la joven se encontraba atravesando el período postoperatorio de una cirugía de vesícula.
Alerta institucional y cambio de jurisdicción
La intervención judicial se activó a partir del aviso del propio personal del hospital, lo que motivó el rápido accionar de la Unidad Especial de Atención a la Mujer, Minoridad y Familia. Ante los antecedentes de violencia relatados por la joven días antes de morir, el caso fue caratulado inicialmente bajo la órbita de la violencia de género.
En las últimas horas, por disposición del Juzgado de Instrucción de Violencia de Género de La Rioja Capital, se suspendió la autopsia que originalmente iba a realizarse en la morgue de Chilecito. El cuerpo fue trasladado de inmediato a la Morgue Judicial de la ciudad capitalina.
La decisión busca que un cuerpo de peritos forenses especializados determine con absoluta precisión científica si el deceso se debió a una complicación quirúrgica postoperatoria o si existieron factores externos, traumatismos o ingesta de sustancias vinculados al contexto de violencia denunciado.
La causa continúa bajo estricto secreto de sumario mientras se recaban testimonios del entorno de la víctima y del personal médico que la asistió en primera instancia. Las autoridades buscan determinar no solo la causa mecánica de la muerte, sino también si se activaron de manera oportuna los protocolos de protección integral tras la primera revelación de la joven.
