SIDIUNLAR advierte que la situación es «caótica» y denuncia un plan sistemático para achicar el sistema de educación pública superior. Aseguran que la Justicia respalda el reclamo.
El conflicto entre el sector docente universitario y el Gobierno Nacional suma un nuevo capítulo de tensión. Tras un plenario de secretarios generales, los gremios docentes resolvieron convocar a un nuevo paro total de actividades por el término de una semana, en continuidad con el plan de lucha que vienen sosteniendo desde hace meses por presupuesto y recomposición salarial.
En diálogo con MEDIOS RIOJA, Diego Morales, referente de SIDIUNLAR, fue contundente al enmarcar la gravedad de la medida y desvincular la responsabilidad de las casas de altos estudios: «No es un problema de la universidad, sino un problema institucional donde el gobierno nacional no cumple con una ley que está en vigencia», señaló, haciendo hincapié en que incluso el Poder Judicial ya se ha expedido exigiéndole al Ejecutivo el cumplimiento de la normativa.
Según los representantes gremiales, la vía judicial representa un faro de expectativa para el sector. Morales se mostró esperanzado en que el conflicto legal se destrabe a favor de los trabajadores, argumentando que «no hay forma que la Corte pueda fallar distinto a lo que establece la Constitución».
Denuncian un «programa de destrucción» del sistema público
Más allá del reclamo técnico y legal, desde el sindicato lanzaron duras críticas contra el modelo educativo que intenta imponer la gestión nacional. Afirman que existe un trasfondo ideológico que busca reducir drásticamente el acceso a los estudios superiores.
«Sabemos que es un gobierno que tiene un programa sistemático para destruir a las universidades públicas. Es un gobierno con diez universidades, donde puedan asistir 20 mil personas, y no 4 millones como lo hacen hoy en día», alertó el dirigente.
Continuidad del plan de lucha y respaldo social
Con las instancias de negociación tradicionales agotadas y tras haber ejecutado diversas modalidades de protesta, los secretarios generales ratificaron que la huelga prolongada es el camino para visibilizar una situación que califican de «caótica».
Pese al impacto de la medida en el calendario académico, desde el gremio aseguran sentir el fuerte respaldo de la comunidad educativa y de los ciudadanos en general, reflejado en las masivas movilizaciones recientes. «Vamos a seguir de pie, luchando porque la ley ya está en vigencia y no vamos a abandonar esta lucha. Esa es la verdadera libertad», concluyó Morales.
Se espera que durante la semana de paralización de actividades se realicen asambleas permanentes y clases públicas para visibilizar el conflicto en las calles.
