La diputada Gabriela Rodríguez (UCR) impulsó la medida ante las publicaciones realizadas por el legislador libertario en redes sociales, las cuales calificó como «aseveraciones falsas» sobre el desempeño legislativo y la reciente sanción de la Ley del Consejo de la Magistratura.
La Legislatura riojana avanzó en las últimas horas con una cuestión de privilegio dirigida al diputado Diego Molina Gómez, tras una serie de declaraciones del legislador en sus plataformas digitales. Según explicó la diputada Gabriela Rodríguez en MEDIOS RIOJA, la presentación responde a una falta al decoro, la ética y la responsabilidad que exige el cargo, argumentando que el diputado evita dar los debates en el recinto, que es el «ámbito natural» para la discusión política.
El eje del conflicto: El Consejo de la Magistratura
El malestar se originó a raíz de publicaciones donde Molina Gómez habría deslizado que la oposición —en particular la banca radical— habría alcanzado acuerdos para permitir la continuidad en el Consejo de la Magistratura, algo que Rodríguez desmintió categóricamente.
«Son cuestiones falsas. Todo está regulado en la Constitución de la Provincia, que se reformó sobre que ningún consejero puede ser reelecto», enfatizó la diputada.
Próximos pasos y derecho a defensa
La legisladora recordó que el proceso se inició formalmente el pasado 16 de abril. Ante la falta de rectificación o ratificación de los dichos por parte de Molina Gómez dentro del recinto, la Comisión de Asuntos Constitucionales decidió notificar formalmente al diputado para que pueda ejercer su derecho a defensa.
Una vez que el legislador haga uso de esta facultad, la comisión procederá a evaluar las actuaciones para determinar la sanción pertinente, la cual podría variar desde una suspensión hasta la expulsión del cuerpo.
Crítica a la «politiquería»
En su descargo, Rodríguez aprovechó para marcar una diferencia sobre el ejercicio de la labor pública: «Al que no le guste, que se vaya, que renuncie. El problema es que a veces en la política entran politiqueros, gente sin vocación pública».
La diputada concluyó reafirmando su compromiso con la representación de sus ideales, pese a la dificultad que conlleva ser radical en la provincia: «Tenemos que ir y dar debate. Políticamente defendemos la postura, representamos a un grupo de ideas y hay que cumplir la responsabilidad que nos dio la gente».
