La diputada nacional Adriana Serquis ex presidenta de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) e investigadora principal del CONICET advirtió que el fuerte ajuste impulsado por el Gobierno nacional sobre el sistema científico y tecnológico está debilitando a la CNEA, paralizando proyectos estratégicos y provocando la migración de especialistas hacia empresas extranjeras.
La legisladora sostuvo que, si bien la ciencia es ampliamente valorada por la sociedad, esa valoración no se refleja en las decisiones presupuestarias. En ese sentido, afirmó que la función Ciencia y Tecnología sufrió una reducción del 53% y que los salarios del sector cayeron incluso por encima de los del sistema universitario.
Explicó que la situación impacta de manera particular en la CNEA, donde una parte importante del presupuesto no solo se destina a salarios y becas, sino también al desarrollo de grandes proyectos tecnológicos considerados estratégicos para el país.
“Los grandes proyectos son los que hoy están siendo detenidos y, además, se suma el problema de los bajos salarios y la reducción permanente del personal”, señaló. Según indicó, la institución ya perdió cerca de 500 trabajadores, quedando muy por debajo de la dotación necesaria para sostener su funcionamiento.
La diputada también manifestó su preocupación por el futuro del reactor modular CAREM, uno de los desarrollos tecnológicos más importantes de la Argentina. Recordó que el proyecto llegó a ubicarse entre los cuatro reactores modulares pequeños más avanzados del mundo, con un 54% de avance general y alrededor del 80% de la obra civil concluida, luego de más de 15 años de trabajo.
Sin embargo, aseguró que el proyecto se encuentra paralizado mientras el Gobierno promueve nuevas iniciativas vinculadas a empresas privadas. En ese marco, cuestionó los recientes anuncios oficiales sobre inversiones en reactores modulares y sostuvo que “se presentan como una novedad cuando la Argentina ya tenía un desarrollo propio de vanguardia”.
Asimismo, advirtió que en el último año y medio varios de los principales responsables técnicos del proyecto CAREM dejaron la CNEA para incorporarse a empresas extranjeras, lo que, a su entender, representa una pérdida de conocimiento estratégico para el país.
“Lo que está ocurriendo es una transferencia de capacidades formadas durante décadas con recursos del Estado hacia compañías del exterior. No solo se paralizan proyectos nacionales, sino que también se pierde el capital humano que hizo posible esos avances”, concluyó.
