Denuncias cruzadas por una cuota alimentaria y amenazas entre la víctima y el padre de una de sus hijas son pistas que siguen los investigadores.
La investigación por el femicidio de Mailén Antonich, de 24 años, se orienta ahora hacia una posible emboscada a partir del análisis de las cámaras de seguridad del predio donde fue hallado su cuerpo. Las imágenes registran a Mailén caminando dentro del predio el viernes a las 3 de la tarde en tanto a corta distancia la sigue un hombre hasta que ambos salen del plano de visión. Lamentablemente, el rastreo de ese trayecto no pudo seguirse en detalle mediante los dispositivos del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) de la municipalidad, ya que las cámaras de la zona en ese momento no estaban funcionando.
Al mismo tiempo, una declaración testimonial aportó una pista que redirigió la atención de los investigadores hacia el entorno familiar. La declaración reveló una supuesta conversación días previos entre una mujer y un hombre, en la cual se habría hecho referencia a un pago una vez concretado el homicidio de Mailén.
Con este dato, la Justicia dispuso un allanamiento en una vivienda de la calle Labardén al 3300, en el barrio Parque Palermo, donde vive la ex suegra de la víctima. En el procedimiento, la Delegación de Investigaciones Mar del Plata secuestró siete celulares que serán sometidos a peritajes para corroborar o descartar la hipótesis de un encargo. Según se supo, existían antecedentes de denuncias cruzadas por cuota alimentaria y amenazas entre Mailén y el padre de una de sus hijas, quien a su vez mantendría un vínculo de cercanía con uno de los imputados.
La mamá de la joven, María de los Angeles Mariscal, dijo que los detenidos no eran allegados de la familia pero sostuvo que «el asesino principal, Agustín Nicolás Díaz Bartolomé (26), estaba obsesionado» con su hija. Explicó que la ex suegra de Mailén y Díaz serían vecinos: «Cada vez que la veía, la acosaba», dijo. Para la mujer, se trató de un ataque “premeditado”.
