Una familia de nuestra provincia atraviesa un profundo dolor tras el fallecimiento de una recién nacida en el Hospital de la Madre y el Niño. Los allegados denuncian una presunta negligencia médica, demoras injustificadas en la realización de una cesárea durante el fin de semana y graves irregularidades en el procedimiento quirúrgico.
El caso salió a la luz a través del testimonio de Nadia Erika Santos, abuela de la beba, quien relató los desesperantes momentos que vivió su hija Milagros desde su ingreso al nosocomio público.
Cronología de una espera fatal
De acuerdo con el relato de la familia, el hecho comenzó el sábado a las 15:00 horas, cuando Milagros rompió bolsa. Ante la falta de movilidad propia y la imposibilidad de trasladarse en moto, solicitaron una ambulancia para llegar de urgencia al hospital.
Una vez en la guardia, los profesionales confirmaron la rotura de bolsa y dispusieron su internación para control, además de anticipar la aplicación de un inyectable para la maduración pulmonar, dado que cursaba un embarazo prematuro. Cabe destacar que, según los controles médicos previos realizados el día jueves, la gestación se desarrollaba con normalidad y el peso estimado del feto era de $2.200\text{ kg}$.
Sin embargo, las horas pasaron sin que se interviniera quirúrgicamente. Durante la noche del sábado, el personal médico argumentó que intentarían un traslado a la Maternidad Privada debido a que el servicio de Neonatología (NEO) del hospital se encontraba colapsado, algo que finalmente no se concretó.
Controles, contracciones y demora quirúrgica
El domingo, Milagros permaneció internada bajo el argumento de cumplir un protocolo de $48$ horas. La abuela denunció que, tras la pérdida total de líquido el día sábado, no se le administró ninguna medicación adicional a su hija, quien continuó con contracciones cada dos o tres horas.
- Madrugada del lunes (01:00 hs): La paciente fue bajada a monitoreo. Si bien los médicos afirmaron percibir latidos cardíacos, la madre advirtió que estos se escuchaban sumamente débiles.
- 05:00 hs: Se repitió el estudio bajo la premisa de esperar una dilatación completa ($10$).
- 07:00 hs / 08:00 hs: Finalmente, se comunicó que la cesárea se llevaría a cabo a las $08:00\text{ hs}$ del lunes, concretándose en ese horario.
Tan solo una hora después, a las $09:00\text{ hs}$, los médicos salieron a informar a la familia que el parto había sido complicado y que la recién nacida había fallecido sin que pudieran hacer nada para salvarle la vida.
«Si le hubiesen hecho cesárea el mismo sábado, hoy estaría con vida, en una incubadora. Pienso que debió ser porque era fin de semana y tenían que esperar hasta el lunes que haya médicos», expresó con indignación la abuela.
Un dramático episodio en el quirófano y la intervención judicial
A la gravedad de la presunta demora en la atención se sumó un episodio alarmante relatado por la madre. Según su testimonio, mientras la estaban cosiendo tras la cesárea, ingresó otro profesional médico y advirtió que no debían cerrarla porque había gasas en el interior. Esto obligó al equipo a reabrir la zona, realizar una limpieza exhaustiva y volver a suturar.
Ante la magnitud de la denuncia, personal judicial se hizo presente en el lugar pasadas las $19:00\text{ hs}$ para interiorizarse de la situación. En el marco de la investigación penal preparatoria, la Justicia ordenó la realización de una autopsia sobre el cuerpo de la recién nacida para esclarecer fehacientemente las causas del deceso y determinar posibles responsabilidades del equipo de salud interviniente.
