Una joven de 20 años formalizó una nueva denuncia contra el propietario que ingresaba sin autorización a los departamentos. La investigación confirmó que acumulaba material fílmico para consumo propio, dejando en evidencia un nuevo vacío legal.
El caso del hombre que espiaba y grababa a sus inquilinas sumó un nuevo y gravísimo capítulo tras la presentación de una cuarta denuncia formal en contra de Alexis Aguilar.
De acuerdo con los datos aportados por la nueva víctima, una joven de 20 años, el modus operandi del acusado consistía en ingresar a los departamentos sin autorización previa de las inquilinas. La denunciante aseguró que Aguilar la vigilaba y la filmaba directamente mirándola desde el ventiluz del baño.
A pesar de la gravedad de los hechos, las pericias judiciales determinaron que el material de filmación recabado era de acopio personal y que el imputado no lo distribuía a terceros.
Este escenario volvió a poner en la mira las limitaciones de la legislación vigente frente a este tipo de delitos contra la intimidad. Al respecto, desde la representación legal de Sergio Gómez, señalaron con preocupación que «el Código Penal tiene una deuda con hechos como los que cometió Aguilar«, reclamando mayores herramientas legales para proteger a las víctimas y sancionar esta modalidad de hostigamiento y violación de la privacidad.
