El paciente, de 74 años, había ingresado al Hospital Regional Enrique Vera Barros con lesiones severas de segundo y tercer grado. La Justicia ordenó la entrega del cuerpo a sus familiares.
El hombre había ingresado a la unidad de urgencias asistido por severas quemaduras de segundo y tercer grado que afectaron la zona de la cabeza, el cuello, el pecho y los brazos. De acuerdo con las primeras reconstrucciones sobre el hecho, el siniestro se produjo mientras el hombre manipulaba o lavaba su motocicleta, momento en el cual el fuego lo alcanzó de manera imprevista.
A pesar de los esfuerzos de los profesionales médicos por estabilizar su cuadro clínico, el prolongado estado de gravedad derivó en su deceso. Ante el desenlace, se dio intervención a las autoridades judiciales correspondientes, disponiéndose la entrega del cuerpo a sus familiares para su posterior inhumación.
