El secretario de Ambiente de La Rioja, Santiago Azulay, se manifestó en contra de las modificaciones que se debaten en el Senado. Aseguró que los cambios son regresivos y que la provincia ya produce respetando el ecosistema actual.
El secretario de Ambiente de la provincia, Santiago Azulay, fijó una postura crítica frente al proyecto de reforma de la Ley de Glaciares que cuenta con media sanción. El funcionario defendió la gestión local, señalando que el gobernador trabaja firmemente en el desarrollo de actividades como el turismo y la minería bajo la normativa vigente, garantizando el cuidado de la biodiversidad y la flora cordillerana.
Para Azulay, la modificación de la normativa actual carece de sentido práctico y jurídico. «Veo innecesaria la modificación de esa ley. Desde lo jurídico es regresivo, y desde el punto de vista fáctico, es innecesario», sentenció el secretario, resaltando que la ley actual es el resultado de profundos consensos sociales que hoy se ven amenazados.
La principal preocupación radica en la protección de los recursos hídricos a nivel nacional, ya que la reforma permitiría una mayor discrecionalidad sobre estos cuerpos de hielo. «Están en juego las reservas de agua dulce de todos los argentinos, porque esta ley permite manipular los glaciares», advirtió el funcionario, remarcando que esto atenta contra los presupuestos mínimos de protección ambiental.
Finalmente, Azulay cuestionó que el nuevo sistema otorgue facultades a las provincias para «dar de alta o baja glaciares», lo cual desvirtúa el espíritu de preservación. Según el secretario, la ley vigente ya permite el desarrollo productivo sin poner en riesgo los componentes vitales de los ecosistemas de montaña.
