El sindicato de Camioneros de La Rioja, conducido por Jorge Reynoso, llevó a cabo una medida de fuerza este viernes desde las 7:00 de la mañana en la planta distribuidora de Coca-Cola en la localidad de Chamical. La protesta, que paralizó temporalmente las tareas de carga y distribución, se levantó pasado el mediodía luego de confirmarse la acreditación de los fondos adeudados a los trabajadores.
Los motivos del reclamo
Según detalló Reynoso, el conflicto se originó por el incumplimiento de las patronales en diversos conceptos salariales clave para el sector:
- Falta de pago de los haberes correspondientes al mes de abril.
- Deuda de un bono convencional pautado en el mes de febrero.
- Incumplimiento del bono por fin de temporada, un reconocimiento económico estipulado para las actividades vinculadas al consumo masivo de bebidas.
«Intentamos resolverlo a través de la Secretaría de Trabajo; se intimó a las patronales pero nos tuvieron a las vueltas. Por eso, esta mañana iniciamos la protesta buscando una solución definitiva», explicó el referente gremial.
Resolución y normalización del servicio
La medida de fuerza surtió efecto rápidamente. Cerca del mediodía, las empresas distribuidoras regularizaron la situación financiera de los empleados. «Hace instantes me comunicaron que se acreditaron los valores. Efectivamente fue así, se abonaron los sueldos y el bono», confirmó Reynoso, ratificando el levantamiento del bloqueo y la normalización de la actividad.
Un llamado a la responsabilidad empresarial
Finalmente, el secretario general de Camioneros reflexionó sobre la compleja situación que atraviesa el sector laboral y envió un mensaje directo al empresariado local:
«La actividad en general está muy resistida y hay empresarios que piensan que no deben cumplir. Deben entender que se debe retribuir el esfuerzo diario. Levantar cajones de gaseosas no es una cosa liviana; es un trabajo físico duro que merece el reconocimiento y el pago en tiempo y forma de lo que corresponde».
