La Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de La Rioja (SIDIUNLaR) confirmó la realización de un paro total de actividades el lunes 11 al viernes 15 de agosto, en adhesión a la jornada nacional de lucha convocada por gremios universitarios de todo el país.
La medida es en rechazo a las políticas del presidente Javier Milei, que incluyen el recorte y congelamiento del presupuesto destinado a las universidades públicas, lo que, según advierten, compromete seriamente su funcionamiento. El sindicato riojano denuncia que la situación amenaza con dejar sin recursos esenciales para el pago de salarios, el mantenimiento edilicio, la compra de insumos y el desarrollo de proyectos académicos y de investigación.
El reclamo también se centra en la preocupación por un posible veto presidencial a la recientemente sancionada Ley de Financiamiento Universitario, que garantiza un aumento progresivo y sostenido de los fondos para la educación superior. De ser vetada, la norma perdería efecto, dejando a las universidades expuestas a un desfinanciamiento aún más profundo.
“Estamos atravesando un escenario crítico que no sólo afecta a docentes y no docentes, sino a miles de estudiantes que podrían ver interrumpida su formación. La universidad pública es un pilar de la democracia y no vamos a permitir que la destruyan”, señaló la conducción de SIDIUNLaR en un comunicado.
En este marco, el gremio convocó a toda la comunidad académica y a la sociedad en general a sumarse a las actividades de visibilización y protesta que se realizarán durante la semana, remarcando que “la defensa de la educación pública es una causa que nos involucra a todos”.
📌 QUÉ DICE LA LEY DE FINANCIAMIENTO UNIVERSITARIO
Objetivo: Garantizar un presupuesto mínimo y creciente para las universidades públicas nacionales.
Incremento: Establece que el presupuesto universitario debe aumentar año a año, en un porcentaje que compense la inflación y permita mejoras reales.
Destino de fondos: Pago de salarios, mantenimiento de infraestructura, becas estudiantiles, insumos, investigación y extensión.
Impacto en la UNLaR: Evitaría que la universidad enfrente recortes que afecten el dictado de clases, la investigación y los programas de ayuda estudiantil.
Riesgo actual: El veto presidencial dejaría sin efecto estos fondos, profundizando la crisis de financiamiento.
