Con la llegada de las bajas temperaturas, el médico veterinario Juan Manuel Luque brindó una serie de recomendaciones para cuidar a perros y gatos durante el invierno, tanto aquellos que viven en un hogar como los animales en situación de calle. Entre los principales consejos, destacó la importancia de ofrecerles un refugio adecuado, reforzar la alimentación y prestar atención a la hidratación.
El médico veterinario Juan Manuel Luque explicó que, aunque los gatos tienen una mayor capacidad biológica para conservar el calor corporal, tanto ellos como los perros sufren las noches y madrugadas de intenso frío. Por ello, recomendó que, siempre que sea posible, las mascotas permanezcan dentro de la vivienda durante los momentos de temperaturas más bajas.
En caso de que deban permanecer en el exterior, indicó que es fundamental que cuenten con una cucha construida con materiales que conserven el calor, preferentemente de madera y con cartón en su interior como aislante térmico. Además, sugirió ubicar estos refugios en lugares donde reciban los primeros rayos del sol de la mañana para brindarles una mayor protección.
Sobre el uso de ropa, señaló que no es recomendable colocar prendas que cubran completamente las patas o el cuerpo del animal, ya que suelen resultar incómodas y generarles estrés. En su lugar, aconsejó utilizar mantas o capas polares sencillas que cubran el lomo y permitan conservar el calor sin limitar sus movimientos.
En el caso de los perros que viven en situación de calle o son alimentados por vecinos, pidió extremar los cuidados con la ropa. Explicó que las prendas deben ser cómodas y prácticas, ya que si se enganchan o el animal sufre una lesión debajo de la tela, esta puede pasar inadvertida y derivar en cuadros de dermatitis u otras complicaciones.
En materia de alimentación, el veterinario indicó que durante el invierno es conveniente incrementar entre un 10% y un 20% la cantidad de comida diaria, debido a que los animales necesitan un mayor aporte calórico y proteico para mantener su temperatura corporal, especialmente si permanecen al aire libre.
También recomendó ofrecer la comida en los horarios de mayor frío, como al anochecer y a primera hora de la mañana, y complementar la alimentación con un poco de agua caliente o caldo tibio de carne o pollo. Otra alternativa es humedecer el alimento balanceado con agua caliente para hacerlo más agradable y contribuir a mantener la temperatura corporal.
Respecto a la hidratación, explicó que durante el invierno los perros y, sobre todo, los gatos suelen consumir menos agua. Sin embargo, remarcó que es importante renovar el agua con frecuencia y evitar que esté excesivamente fría, reemplazándola por agua a temperatura ambiente o apenas templada para estimular su consumo.
Finalmente, destacó que cualquier gesto hacia los animales en situación de calle puede marcar una diferencia durante los días más fríos. Un refugio bien ubicado, alimento suficiente y agua en buenas condiciones pueden ser determinantes para ayudarlos a atravesar el invierno en mejores condiciones.
