El debate por la reforma laboral coincidió con una estadística que golpea por su simpleza. Desde la asunción de Javier Milei, la pérdida de empleo registrado en la Argentina equivale, en promedio, a un puesto de trabajo menos cada cuatro minutos.
La equivalencia surge de los propios datos de la Secretaría de Trabajo. Entre diciembre de 2023 y noviembre de 2025, el sistema formal acumuló una reducción de 294.384 trabajadores.
Traducido al reloj: mientras pasan 240 segundos, hay un empleo que deja de existir en los registros.
El ritmo que marcan los números
El último informe mensual confirmó que solo en noviembre se contabilizaron 26.071 bajas. La disminución se explicó por: 13.114 asalariados menos en el sector privado, 12.957 en el sector público y una suba de 2.689 en casas particulares que amortiguó parcialmente el resultado.
El saldo volvió a ser negativo y extendió una secuencia de retrocesos que ya lleva varios meses.
Dos años medidos en minutos
Si se proyecta la caída acumulada desde el inicio de la gestión libertaria a lo largo de los minutos transcurridos en ese período, la cuenta arroja una frecuencia cercana a un puesto cada 3,5 minutos, redondeada en términos comunicacionales a uno cada cuatro.

La comparación permite dimensionar la magnitud del fenómeno en tiempo real: durante la lectura de esta nota, el promedio indica que nuevos empleos pueden salir del sistema registrado.
Dónde se sintió más fuerte
La mayor contracción se verificó en el trabajo asalariado privado.
Sector privado: El recorte llega a 192.328 empleos.
Sector público: La merma alcanza 79.620 cargos.
Casas particulares: El retroceso suma 22.436 puestos.
La referencia con otras gestiones
Al observar los primeros dos años de gobiernos anteriores, la dinámica muestra diferencias. En igual tramo del segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner el empleo privado había crecido en 53.552 puestos. Durante el inicio de Mauricio Macri el aumento fue de 15.894.

En la administración de Alberto Fernández, en cambio, se registró una caída de 48.768, que luego logró revertirse en los meses siguientes.
El refugio del monotributo
Mientras el empleo asalariado se contraía, el monotributo exhibió una expansión.
En noviembre, 6.788 personas pasaron a esa modalidad como ocupación principal. En el acumulado de la gestión, el crecimiento es de 137.366 contribuyentes.
Lo que anticipan los indicadores
La Encuesta de Indicadores Laborales mostró que en diciembre el empleo privado registrado volvió a descender 0,2%. El dato mantiene la inercia de un mercado que alterna subas y bajas mensuales, pero dentro de una trayectoria general descendente.
