Unos 450 operarios de la histórica fábrica de tractores Pauny, ubicada en la ciudad cordobesa de Las Varillas, decidieron este martes tomar las instalaciones industriales en respuesta al impago sostenido de sus haberes. La medida de fuerza se adoptó en una asamblea de urgencia tras fracasar las negociaciones paritarias y laborales mantenidas ante las autoridades provinciales.
La crisis en la empresa metalúrgica se profundizó en las últimas semanas con la acumulación de tres quincenas sin cobrar, correspondientes a la segunda mitad de septiembre y a la totalidad del mes de octubre. La falta de certezas sobre un cronograma de cancelaciones encendió las alarmas de las familias obreras y paralizó por completo la línea de montaje de la firma insignia de la maquinaria agrícola regional.
El trasfondo del conflicto responde a un marcado deterioro de las finanzas corporativas, resentidas por la caída generalizada en la comercialización de tractores nacionales y el incremento de la competencia exterior. Fuentes del sector señalan que la compañía afronta abultados compromisos bancarios y comerciales, materializados en la emisión de cheques rechazados por montos multimillonarios que paralizan su operatoria crediticia.
La paralización de Pauny impacta de lleno en la economía de Las Varillas, donde la fábrica representa uno de los motores de empleo directo e indirecto más gravitantes. El gremio metalúrgico advirtió que la permanencia en el predio continuará de forma indefinida hasta tanto la patronal presente un plan concreto de pago de haberes y garantice la continuidad de los puestos de trabajo.
