La Policía intervino de urgencia en el anexo de la entidad. El sospechoso no pudo justificar los plásticos y la Justicia investiga una presunta red de usura o estafa.
Un sorprendente operativo policial alteró la calma en el anexo del Banco Rioja en las últimas horas. Efectivos de la fuerza provincial demoraron a un sujeto que tenía en su poder 22 tarjetas de débito de diferentes titulares y se encontraba operando en la zona de cajeros automáticos.
El procedimiento se originó luego de que el personal de seguridad y los efectivos policiales detectaran la maniobra sospechosa del individuo. Al ser interceptado, el hombre no logró justificar la procedencia ni la tenencia de la enorme cantidad de plásticos, lo que encendió de inmediato las alarmas de las autoridades.
Investigación en curso
Fuentes vinculadas al caso confirmaron que el sospechoso fue trasladado a la dependencia policial y quedó formalmente a disposición de la Justicia. En tanto, las 22 tarjetas de débito fueron secuestradas para ser sometidas a las pericias correspondientes.
Los investigadores buscan determinar a contrarreloj el origen de los plásticos y la identidad de los titulares de las cuentas. Entre las principales hipótesis que maneja la Justicia local, no se descarta que se trate de una maniobra vinculada a:
- Esquemas de usura: Retención de tarjetas como «garantía» por préstamos ilegales.
- Estafas virtuales o cobros indebidos: Retiro de fondos de planes sociales o haberes sin autorización legal.
- Defraudación: Operaciones financieras no autorizadas.
El caso ha generado gran repercusión y se espera que en las próximas horas se conozcan más detalles sobre la identidad del demorado y la situación procesal en la que quedará imputado.
