La Rioja se ubica como la segunda provincia con la canasta de supermercado más económica del país, según se desprende de un informe privado elaborado por la consultora Analytica sobre precios online en cadenas comerciales. Los datos fueron analizados por la directora general de Estadística y Censo de la Provincia, Rocío Mediavilla Akil, quien en MEDIOS RIOJA, detalló la brecha de costos respecto a otros puntos del territorio nacional y la situación del consumo local.
De acuerdo con el relevamiento enfocado en una familia tipo —compuesta por dos adultos y dos menores—, la canasta alimentaria básica en la provincia alcanza un valor de $931.735. Si bien la brecha frente a distritos con valores similares como Mendoza ronda los 20 mil pesos, la diferencia entre la provincia más cara y la más barata del país llega a los 140 mil pesos.
A pesar de posicionarse en el segmento de menor costo relativo a nivel nacional, la funcionaria remarcó que el monto total representa una fuerte carga financiera para los hogares. En ese sentido, señaló que ante la realidad salarial vigente y en aquellos casos donde hay un único sostén económico, la cifra requerida excede un salario promedio para cubrir la totalidad de la compra.
En cuanto a la evolución de los precios, se registró una suba del 2,3% entre septiembre y octubre, cifra con proyección hacia el cierre del mes en curso. Este incremento se suma a una dinámica de subas diarias que no llega a ser compensada por los ingresos, provocando un desfasaje frente a la inflación general y impactando en la pérdida del poder adquisitivo.
Esta coyuntura económica derivó en modificaciones visibles en las pautas de consumo. Desde el área de Estadística indicaron que la clase media ha comenzado a volcarse hacia segundas marcas en rubros clave como lácteos, fideos y galletitas, registrándose además una caída en las ventas de cortes específicos de carne, así como en frutas y verduras.
Por último, Mediavilla Akil destacó que ciertas políticas públicas de orden provincial contribuyen a moderar el costo de vida general. Entre ellas citó la tarifa de transporte público y la penetración del servicio de internet, cuya conectividad en los hogares se incrementó impulsada por la presencia de una empresa estatal que ofrece tarifas más accesibles en comparación con otros puntos del país.
