El presidente del Observatorio Vial, Fabián Pons, dialogó con MEDIOS RIOJA y advirtió que el estado general de las rutas en Argentina no es bueno a nivel nacional, provincial ni municipal, y señaló que la infraestructura se ha deteriorado notablemente en los últimos años sin alcanzar los niveles de modernización que demanda el crecimiento del transporte de carga impulsado por la agricultura, la minería, la energía, el gas y el petróleo.
Durante su análisis, Pons indicó que el colapso del sistema ferroviario eliminó la solución de raíz para descomprimir el tráfico terrestre y destacó un componente crítico vinculado a los transportistas. Según señaló, quienes más se quejan del estado de los caminos suelen ser quienes los dañan al circular con camiones excedidos de peso, debido a la ausencia de estaciones de pesaje estrictas que obliguen a descargar los excesos antes de continuar viaje.
Asimismo, el titular del Observatorio cuestionó la transparencia en la asignación de los recursos públicos, señalando que la mayor inversión económica no siempre garantiza obras reales. En este sentido, recordó que un porcentaje del valor de cada litro de combustible se destina por ley al mantenimiento y construcción vial, por lo que exigió que dichos fondos se apliquen efectivamente a ese fin y se esclarezca el destino de las partidas presupuestarias.
Al repasar la situación de los principales corredores turísticos y productivos, Pons detalló que la Ruta 2 presenta tramos dispares y funciona como una semiautopista que debería haberse transformado en autopista hace tiempo. Respecto a las rutas nacionales, mencionó que la Ruta 3 arrastra la suspensión del seguimiento del asfalto desde el gobierno anterior, la Ruta 7 requiere la finalización de tramos inconclusos, y la Ruta 5 —crucial para la producción y la conexión con Vaca Muerta entre Buenos Aires, La Pampa y Neuquén— acumula demoras históricas como el tramo pendiente de treinta kilómetros entre Suipacha y Mercedes, demorado desde el año 2011 entre sucesivos cambios de concesiones.
Finalmente, aclaró que las rutas nacionales constituyen solo una minoría dentro de la red vial del país, ya que la mayor parte de los caminos corresponden a jurisdicción municipal, seguidos por los provinciales. Por este motivo, remarcó que la responsabilidad de reparar, construir y mantener la infraestructura recae tanto en el Estado nacional como en cada uno de los gobernadores provinciales.
