A través del Decreto 302/2026, el Ejecutivo Nacional aplicó una actualización parcial de los impuestos, lo que impactó de inmediato en el precio de la nafta y el gasoil. El resto del ajuste fue postergado para el próximo mes.
El bolsillo de los conductores vuelve a sentir la presión en los surtidores. A partir de este mes, rige un incremento parcial del 0,5% en los impuestos a los combustibles, una medida que ya se refleja en las pizarras de las estaciones de servicio de todo el país.
La disposición, formalizada mediante el Decreto 302/2026, responde a la actualización de los tributos sobre los Combustibles Líquidos y el Dióxido de Carbono. Aunque el ajuste técnico es del 0,5%, el precio final en cada región puede variar según la estrategia comercial de las petroleras y el traslado de costos logísticos.
Los puntos clave del aumento
- Aplicación gradual: Con el objetivo de morigerar el impacto en el índice de inflación, el Gobierno decidió no aplicar el total del impuesto previsto, dividiendo el ajuste entre mayo y junio.
- Ajuste en puerta: La normativa establece que el remanente del impuesto se aplicará en las próximas semanas, por lo que se da por descontado un nuevo aumento para el 1 de junio.
- Efecto dominó: Además del impacto directo en los usuarios particulares, el incremento en el gasoil genera preocupación en el sector logístico, dado que influye directamente en los costos del transporte de carga y de pasajeros.
Un escenario de actualizaciones constantes
Este nuevo ajuste se suma a la tendencia de incrementos mensuales que se viene registrando en lo que va del año. En un contexto de alta sensibilidad económica, la suba de los combustibles actúa como un motor de presión sobre otros precios de la economía, debido a su incidencia en la cadena de distribución de productos básicos.
Se recomienda a los consumidores estar atentos a los movimientos de las pizarras durante la primera semana de junio, fecha en la que se completaría el cronograma impositivo trazado por la actual gestión nacional.
