Referentes del partido amarillo reclamaron que el jefe de Gabinete dé un paso al costado antes de su presentación ante el Congreso y en medio de la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
El PRO volvió a subir el tono contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y reiteró el pedido para que deje su cargo antes de presentarse ante el Congreso. Las críticas se produjeron mientras avanzan los movimientos parlamentarios para interpelarlo y en medio de la causa que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito.
A la espera de una sesión especial en Diputados y de la convocatoria prevista en el Senado para el 2 de julio, distintos referentes del partido amarillo cuestionaron las explicaciones del funcionario sobre su patrimonio y pidieron que el Gobierno tome una decisión política antes de que el conflicto escale en el Congreso.Política
Uno de los dirigentes que más duro habló fue el legislador porteño y jefe del bloque Vamos por Más, Darío Nieto, quien rechazó la versión de Adorni sobre sus ahorros en criptomonedas. “Yo soy un fanático del mundo cripto. Manuel Adorni nunca formó parte de esta comunidad”, afirmó.
Nieto sostuvo que el relato del jefe de Gabinete sobre una inversión en bitcoin en 2014 no resulta creíble y lo acusó de haber mentido en distintas instancias públicas. “Adorni es un gran mentiroso y toma de boludos a los argentinos”, lanzó, al cuestionar sus explicaciones en la conferencia de prensa, en el Congreso y en entrevistas televisivas.
El legislador también planteó que el PRO debería dar quórum y respaldar el pedido de interpelación. “Cuando una persona está por encima de un país, no está bien”, señaló. Y agregó que, aunque el kirchnerismo haya sido cuestionado por hechos de corrupción, eso no habilita a que “la gente se tenga que bancar que le mientan en la cara”.
La presión sobre el Gobierno
El caso Adorni pasó de ser una controversia patrimonial a convertirse en una disputa institucional entre el Poder Ejecutivo y el Congreso. En Diputados, el jefe de Gabinete enfrenta seis pedidos de interpelación, además de proyectos vinculados con mociones de censura e informes sobre su situación.
La sesión especial convocada para el martes cuenta con 41 firmas de legisladores de distintos espacios. Sin embargo, dentro del propio PRO aún no está definida la postura del bloque que conduce Cristian Ritondo. Mientras algunos diputados cercanos a Mauricio Macri quieren avanzar contra Adorni, otros sectores buscan preservar el acuerdo político con La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires.
El diputado nacional Álvaro González también se pronunció a favor de la interpelación, aunque diferenció ese mecanismo de una eventual moción de censura sin debate previo. “Creo sí en la interpelación”, afirmó, al comparar esa instancia con una indagatoria en el plano judicial.
Para González, avanzar directamente con una moción de censura podría permitirle al Gobierno volver a ubicarse en el lugar de víctima. En cambio, consideró que el conflicto podría resolverse de manera más simple si el Presidente le pidiera la renuncia al funcionario. “O se corre al que causó el problema, en este caso Adorni, o lo resuelve el presidente pidiéndole la renuncia”, sostuvo.
El legislador también cuestionó la declaración jurada presentada por Adorni. Recordó que el funcionario había comparecido ante la Cámara de Diputados y había dicho que no hablaría de cuestiones personales porque las resolvería en la Justicia, pero luego, al presentar la documentación, “no aclaró nada”.
El Senado aparece como un escenario más difícil para el oficialismo. La sesión prevista para tratar la interpelación fue postergada para el 2 de julio y la oposición considera que tiene altas chances de avanzar, incluso con apoyo de bloques dialoguistas.
Desde la Cámara alta, el jefe del bloque del PRO, Martín Goerling Lara, fue contundente. Afirmó que la continuidad de Adorni “no da para más” y anticipó que su bancada podría acompañar “un pedido de censura o remoción” si el funcionario no logra dar explicaciones convincentes.
“Adorni no puede estar más en su cargo, lo dijo nuestro partido y lo expresó el ex presidente Mauricio Macri en un comunicado”, sostuvo Goerling Lara. Además, consideró que la permanencia del jefe de Gabinete “está rompiendo el vínculo con la sociedad” y “paralizando la gestión”.
El senador misionero también apuntó contra la decisión del Presidente de sostenerlo en el cargo. A su criterio, la continuidad del funcionario responde a “un capricho” y a una “decisión personalísima” de Javier Milei y de su hermana.
De Andreis también pidió la salida
En la misma línea, el diputado nacional del PRO Fernando de Andreis afirmó que la presencia de Adorni como jefe de Gabinete le hace “un daño infinito” al presidente Javier Milei y resulta perjudicial “para el cambio en la Argentina”.
“Claramente, Adorni no tenía las cualidades para ser jefe de Gabinete”, sostuvo el secretario general del PRO, uno de los dirigentes más cercanos a Mauricio Macri. También planteó que el funcionario “no debería pasar un día más en el cargo” y que se trata de un problema que debe resolver el propio Gobierno.
Mientras tanto, el oficialismo confía en que la oposición no logre reunir el quórum necesario en Diputados. En el Senado, en cambio, el panorama aparece más complejo por el nivel de acuerdo opositor para avanzar con la interpelación.
El conflicto se mantendrá abierto al menos hasta el 2 de julio, cuando Adorni deberá presentarse ante la Cámara alta para dar su informe de gestión. Si sus respuestas no conforman a la oposición y a los sectores dialoguistas, el debate podría escalar hacia una moción de censura, un mecanismo incorporado en la reforma constitucional de 1994 y nunca utilizado hasta ahora.
