El tesorero de la Provincia, Mario Zapata, dialogó con MEDIOS RIOJA y brindó precisiones sobre el operativo de rescate y la circulación de los Bonos de Cancelación de Deudas «Chachos», el estado financiero de La Rioja frente a la falta de transferencias nacionales y las perspectivas de cara al cierre de año.
En cuanto al impacto económico de los bonos, Zapata explicó que la medida buscó mitigar la crisis y responder al pedido del sector comercial. Al respecto, detalló: “Pusimos dos pagos de 4 mil millones de pesos, destinados a los empleados públicos, que se concretaron en casi un 97 por ciento, que la gente fue a percibir y esa inyección financiera repercutió en los comercios, que los reciben, los rescates y se respeta a rajatabla”. Asimismo, aclaró que la operatoria tiene un alcance delimitado: “La única posibilidad de materializarlo en transacciones es desde las fronteras provinciales hacia adentro. El comerciante puede pagar impuestos comerciales, sus proveedores, sus deudas”.
Sobre el cierre del cronograma, el funcionario ratificó que el decreto establece cuatro pagos mensuales de agosto a noviembre, por lo que el último pago se concretará el próximo mes y la caducidad operará el 20 de diciembre. “Nosotros tenemos que reunir en diciembre los números de la operatoria, que avizoramos que va a suceder con lo pendiente de rescatar y tomar una decisión respecto de qué se le puede ofrecer a la gente en diciembre”, indicó Zapata, quien precisó que sobre un total de 8 mil millones puestos a disposición, se volcaron 7.700 millones a la calle, mientras que la erogación total de los cinco meses consumirá unos 15 mil millones de pesos de un techo presupuestario de 16 mil millones. Consultado sobre posibles mejoras salariales o la continuidad de medidas similares el próximo año, afirmó: “No tengo esa bajada de línea, por característica propia de nuestra función estamos permanentemente monitoreando números, pero no tengo información sobre el particular […] el resto de especulaciones no puedo afirmar ni descartar, porque puede continuar el año que viene dependiendo de cómo lo dispongan”.
Finanzas, superávit y el perjuicio por la coparticipación
En el plano general de las cuentas públicas, el Tesorero defendió la administración financiera de la Provincia: “Es una lectura que se hizo desde el cuidado de la administración de las finanzas para garantizar las cuentas básicas, y sobre todo el pago de sueldos”.
Sin embargo, advirtió que el distrito atraviesa un escenario de fuerte tensión económica debido a la retención de fondos por parte de la Nación: “La Rioja está siendo perjudicada por la falta de compensación del punto de coparticipación, que no recibe hace tres años, y repercute sobre cuestiones que se dejan de atender como obras, viviendas, rutas, y donde sentimos la tensión económica”.
Zapata cuantificó el perjuicio en 60 mil millones de pesos anuales que la Provincia dejó de percibir por puntos de compensación que en gestiones anteriores se negociaban mediante la Ley de Presupuesto, ATN o financiamiento específico, recursos que remarcó que actualmente son nulos: “Desde la asunción de este gobierno nacional, tanto por esa vía, como ATN, o financiamiento especifico, no recibe la Provincia ninguna transferencia”.
