El Ministro de Seguridad, Justicia y DD.HH., Miguel Zárate, confirmó que la víctima contaba con antecedentes de violencia de género y que incluso había utilizado dispositivos de monitoreo electrónico. El atacante falleció en el hospital tras autolesionarse.
Un trágico hecho de violencia de género conmociona a la ciudad de La Rioja tras el femicidio de Jésica Mercado en el barrio Francisco I. El episodio ocurrió durante la madrugada de este martes, cuando un llamado al 911 alertó a la policía sobre una situación de extrema gravedad en una vivienda del sector.
Al llegar al lugar, los efectivos se encontraron con un escenario desgarrador: Jésica ya no presentaba signos vitales. Por su parte, el agresor fue hallado con una herida cortante en el cuello; aunque fue trasladado de urgencia al hospital, falleció poco después debido a la gravedad de la lesión.
El ministro Miguel Zárate brindó detalles sobre el contexto previo al ataque y lamentó las consecuencias familiares del crimen. «Lamentable hecho de femicidio, violento y trágico, lo que nos genera tristeza por tres niños que se quedaron sin su mamá», expresó el funcionario en diálogo con Medios Rioja.
Según la reconstrucción oficial, la alerta provino de una vecina a quien los hijos de la víctima acudieron desesperados. «Un llamado de la vecina a la que los niños golpearon la puerta y le dijo que su papá mató a su mamá», relató Zárate sobre los primeros minutos del procedimiento policial.
El caso pone nuevamente bajo la lupa la efectividad de las medidas judiciales, ya que la víctima venía denunciando a su pareja desde hacía años. Al respecto, el ministro confirmó: «Jesica venía denunciando estos hechos hace años, desde 2023 cuando se interpuso las medidas iniciales».
En aquel entonces, la Justicia había dispuesto el uso de dispositivos electrónicos de monitoreo para proteger a la mujer. Sin embargo, Zárate aclaró que «actualmente estaba sin el dispositivo electrónico, que se venció la medida y no se volvió a establecer», lo que dejó a la víctima en una situación de vulnerabilidad.
El último domingo se había producido un incidente previo en el que los vecinos llamaron a la policía, pero el agresor huyó antes de que llegaran los patrulleros. Jésica tenía intenciones de radicar una nueva denuncia formal, pero el sistema no llegó a actuar con la celeridad necesaria para evitar el desenlace.
Finalmente, el ministro reflexionó sobre la necesidad de medidas más drásticas en casos de alto riesgo. «Cuando hay una intención deliberada del agresor de matar, no hay nada que lo pare, salvo el encierro; ahí es donde el sistema judicial tiene que hacer un análisis real de riesgo», concluyó.
