Trinidad Tuza, la joven que cuidaba a «El Viejo» en la zona Sur, dialogó con MEDIOS RIOJA, y dio detalles de la crueldad del automovilista y cómo las cámaras del local familiar desarmaron su coartada. “Él lo vio dos veces antes de subirse al auto, tenía lugar de sobra para maniobrar”, aseguró.
El hecho ocurrió en la zona Sur. El animal, apodado «El Viejo», sobrevivió de milagro pero se encuentra bajo un delicado tratamiento veterinario debido a lesiones sobre tumores preexistentes. El fuerte descargo de quienes lo cuidan.
Un indignante caso de maltrato animal se volvió viral en las últimas horas y terminó con la intervención de la Justicia Federal. Un conductor fue detenido luego de que se difundieran las imágenes de una cámara de seguridad donde se lo ve pasarle por encima con su auto a un perro comunitario que se encontraba descansando al costado de un comercio.
El perrito, conocido por los vecinos y comerciantes de la zona como «El Viejo», es un animal muy querido en la intersección de Circunvalación y Santa Rosa, en la zona Sur. Trinidad Tuza, una de las jóvenes cuya familia cuida diariamente del animal, relató el horror del momento en que lo encontraron: “El perrito llegó al local de mi familia con sangre en la boca. El día anterior le habíamos lavado el saquito y esta vez le vimos todo con tierra”.
Ante la sospecha de que algo grave había ocurrido, la madre de Trinidad revisó los registros fílmicos del establecimiento y descubrió la peor certeza. Las imágenes revelaron que no se trató de un accidente. “Mi mamá vio las cámaras de su local, donde vio cómo el señor le pasó por arriba. Hay más grabaciones donde él se baja a la pollería, y el hombre lo ve al perro dos veces antes de subirse al auto”, detalló Trinidad, sumando indignación al hecho de que el animal llevaba puesto un abrigo azul muy llamativo y había espacio suficiente en la calzada: “Donde el perrito estaba acostado es al costado del local. Van muchos perros, la gente tiene cuidado y, en este caso, había mucho lugar para maniobrar. Él estaba con un saquito azul, donde se re notaba que estaba ahí. Al conductor no le importó nada”.
La explosión en redes y el arrepentimiento tardío
La familia decidió difundir el video con el número de patente del vehículo para intentar identificar al agresor. La respuesta de la comunidad fue inmediata, aunque tomó dimensiones que ellos mismos no esperaban. “Me pidieron que publique el video, nunca pensamos que iba a ser tan viral. Cuando lo llevamos al veterinario, no podía creer la cantidad de comentarios que tenía”, explicó la joven.
La presión social llevó a que los usuarios filtraran datos del conductor, desde su lugar de trabajo hasta sus ingresos, algo con lo que la familia de Trinidad no estuvo de acuerdo, remarcando que su único fin es la justicia legal: “Pusieron hasta lo que cobra y eso no nos gustó, porque queremos parar la violencia a los animales, pero también a este hombre”.
Acorralado por la situación, el automovilista intentó comunicarse de manera privada para frenar el impacto, pero sin mostrar empatía real por el sufrimiento del animal. “Él se puso en contacto por mensaje, pero nunca pidió perdón, sino que decía que pagaba los gastos: ‘me quiero hacer responsable por tu perro’. Lo dijo horas después. Las cosas las pudo hacer bien en ese momento, pero a él no le importa, ni siquiera miró para atrás. Fue como si hubiese pisado un trapo, una bolsa de basura”, sentenció con dolor.
El estado de «El Viejo» y un reclamo que se hace oír
Gracias a las acciones legales tomadas por Silvia Meyer, quien formalizó la denuncia, la Justicia Federal ordenó la detención del implicado bajo la normativa vigente de Crueldad Animal. Mientras tanto, la preocupación se centra en la salud del perrito, quien por su avanzada edad ya afrontaba complicaciones médicas.
“El viejo ahora se encuentra en tratamiento. Tenía un tumor que por su avanzada edad no le operamos… El auto justo le pasó por donde él tiene los tumores. Ahora tenemos que seguir con el tratamiento”, explicaron sus cuidadores.
A pesar del dolor físico, el local familiar se ha convertido en un centro de constante procesión de vecinos que se acercan a darle fuerzas. “Fue mucha gente a verlo, a darle cariño. Él es bueno y le encanta que le hagan cariños”, concluyó Trinidad, visibilizando una problemática que, tristemente, no es aislada en la zona, recordando el caso de otra perrita comunitaria que falleció tiempo atrás tras ser salvajemente agredida en la calle. Hoy, la comunidad espera que este fallo siente un precedente definitivo contra el maltrato.
