Los festejos por el Día del Estudiante en la villa veraniega de Sanagasta derivaron en una fuerte polémica tras el colapso de la localidad y los graves incidentes registrados. Ante la indignación de los vecinos por daños materiales y la pérdida de tranquilidad, la titular de la Secretaría de Cultura y Turismo, Nico Nieto, emitió un duro descargo en diálogo con MEDIOS RIOJA, en el que apuntó directamente contra la falta de responsabilidad de los adultos y las familias.
La funcionaria reconoció la importancia del turismo y el movimiento económico que genera la llegada de visitantes —tanto de la Capital como de propietarios de casas de verano—, pero fue tajante al marcar límites frente al descontrol:
«Nos da placer que venga la gente aquí, pero no en esas condiciones; no sirve de nada que vengan a comprar si me vas a destruir la camioneta de un vecino».
«¿Dónde están los padres?»: El debate sobre la responsabilidad
Las redes sociales se inundaron de reclamos ciudadanos que cuestionaban la eficacia de los operativos y la respuesta del Estado. Sin embargo, Nieto desvió el foco hacia el rol de los mayores y la supervisión familiar:
- Planificación oficial: Aseguró que el municipio y la policía diagramaron un plan estratégico y un trabajo de campo preventivo, basándose en las experiencias conflictivas del año anterior.
- Menores sin supervisión: Cuestionó severamente que se delegue toda la responsabilidad en el intendente o las fuerzas de seguridad, permitiendo que menores (por ejemplo, de 13 años) sean enviados a Sanagasta sin ningún tipo de cuidado adulto. «De pronto escuchamos a una mamá, un tío, un adulto con esos comentarios desafortunados y no haciéndose cargo […] ¿Cuándo nos vamos a hacernos cargo de la parte que nos toca?», expresó.
- Límites al consumo: Si bien recordó que el área de Juventud impulsó propuestas recreativas sanas para los jóvenes, advirtió que el Estado no avalará ni respaldará situaciones vinculadas al consumo de alcohol y sustancias.
Un llamado a la reflexión comunitaria
La funcionaria enfatizó que la solución no pasa exclusivamente por exigir mayores operativos policiales, sino por replantear el compromiso de los adultos tutores, cerrando su mensaje con una exigencia clara de corresponsabilidad frente al éxodo juvenil que año a año triplica la población de la villa.
