El exjuez del Juicio a las Juntas Militares desestimó los argumentos que buscan encuadrar los crímenes de la última dictadura dentro de un conflicto bélico. Aseguró que no existe marco legal que ampare las atrocidades cometidas.
El juez Ricardo Gil Lavedra, referente histórico por su rol en el tribunal que condenó a las Juntas Militares en 1985, se pronunció firmemente contra las versiones que intentan catalogar el terrorismo de Estado como una guerra contra la guerrilla. El magistrado enfatizó que los crímenes cometidos durante ese período oscuro de la historia argentina no pueden justificarse bajo ninguna lógica militar ni jurídica.
Durante su intervención, el especialista dejó en claro que las violaciones a los derechos humanos y las atrocidades del régimen no se corresponden con un enfrentamiento entre dos bandos. “Eso no es una guerra, esa no es una acción de combate”, afirmó con contundencia, marcando una distinción fundamental sobre la naturaleza de los hechos juzgados.
Asimismo, Gil Lavedra subrayó la falta de sustento legal para quienes pretenden relativizar el accionar de la dictadura mediante el concepto de guerra. Al respecto, fue determinante al señalar la inexistencia de amparo internacional para tales actos: “No hay norma del derecho de la guerra que autorice acciones semejantes”, recalcó ante la consulta sobre el tema.
Con estas declaraciones, el magistrado reafirmó la postura histórica de la justicia argentina sobre la responsabilidad del Estado en el plan sistemático de represión. Sus palabras buscan cerrar el paso a discursos que intentan reinterpretar los delitos de lesa humanidad fuera del marco de la ley y los tratados internacionales vigentes.
