El joven de 21 años fue imputado por el presunto delito de usura, pero su abogado defensor, el exjuez Daniel Moreno, asegura que se trata de un armado con trasfondo político y familiar. El comercio tuvo que cerrar sus puertas y el imputado atraviesa cuadros de ataques de pánico.
El procesamiento de un joven carnicero de 21 años en la localidad de Vinchina, acusado por el supuesto delito de usura, generó un fuerte revuelo judicial y político. El caso salió a la luz tras las duras declaraciones de su abogado defensor en MEDIOS RIOJA, Daniel Moreno, exjuez de la Provincia, quien calificó la medida como un «insólito» uso de la justicia con fines políticos.
Los argumentos de la defensa
Según explicó Moreno, el expediente carece de sustento real y minimiza los hechos para perjudicar al joven. El letrado detalló que los montos involucrados —préstamos que rondan entre los 100.000 y 200.000 pesos o cobros semanales por mercadería— distan por completo de la figura de un gran prestamista o «magnate».
El verdadero trasfondo del conflicto, de acuerdo con la defensa, sería la compra de un terreno respaldada por un boleto de compraventa certificado ante un juez de paz lego. Sin embargo, el magistrado interviniente no habría sido convocado a declarar ni se investigó la denuncia penal realizada de manera cruzada por el propio joven.
Internas políticas y familiares
Moreno apuntó directamente contra el entorno político local. Señaló que quien impulsó la denuncia penal es familiar directo de personas ligadas a la gestión de la intendencia y al sector del exdiputado Arias.
- «En el interior tiene mucho que ver la política, o sos de River o sos de Boca», expresó el abogado al graficar la polarización regional.
- Asimismo, cuestionó que el joven —a quien describió como un trabajador que no consume alcohol ni drogas— se encuentre inmerso en luchas de poder provinciales, agravado por vínculos familiares indirectos.
Críticas al DNU del Gobernador y impacto personal
El defensor también cargó contra las normativas impulsadas por el Ejecutivo provincial, considerando que el gobierno no debe inmiscuirse en la regulación de relaciones privadas de esta índole. A su vez, recordó que la usura es un delito excarcelable, por lo que catalogó de «hipócrita» pretender instalar que el acusado irá a prisión por un único hecho investigado en estas condiciones.
Como consecuencia directa de la presión judicial y mediática, el joven carnicero debió cerrar su comercio y actualmente se encuentra bajo tratamiento debido a severos ataques de pánico, mientras la defensa aguarda la elevación de la causa a la Cámara mediante la correspondiente apelación.
