El fiscal federal Gerardo Pollicita ordenó realizar una extracción forense del teléfono celular de Matías Tabar, el contratista que declaró haber recibido 245.000 dólares en efectivo por refaccionar la casa de Manuel Adorni en el country Indio Cuá.
La medida fue autorizada por el juez Ariel Lijo en el marco de la causa por presunto enriquecimiento ilícito. El objetivo es obtener una copia completa del contenido del dispositivo para avanzar en el análisis de la información vinculada a la obra.
Según fuentes judiciales, en una primera instancia se realizará una copia íntegra del teléfono para luego devolverlo a su propietario. Posteriormente, se llevará adelante el análisis pericial del material extraído.
Qué busca la fiscalía en el celular
El foco principal de la investigación está puesto en las comunicaciones que Tabar mantuvo con proveedores, contratistas y otros actores involucrados en la refacción de la vivienda.
La fiscalía busca reconstruir los intercambios vinculados a presupuestos, pagos y coordinación de trabajos durante los diez meses que duró la obra. También se analizarán conversaciones previas al inicio de los trabajos, donde se habrían definido los acuerdos iniciales con el funcionario.
Entre los datos aportados por el contratista figuran nombres, teléfonos y funciones de distintos trabajadores, como carpinteros, albañiles, electricistas, plomeros y proveedores de materiales.
Una declaración clave para la causa
La declaración testimonial de Tabar se extendió por más de dos horas. El contratista presentó documentación, fotos, listados y detalles técnicos de la obra iniciada en noviembre de 2024 y finalizada diez meses después.

Además, entregó voluntariamente su teléfono celular con la clave de acceso, lo que permitió a la fiscalía avanzar con la medida de extracción forense.
Tabar aseguró que los pagos por los trabajos fueron realizados en efectivo, en dólares y sin emisión de facturas ni recibos, un punto que resulta central para la investigación judicial.
Cómo fue la obra y quiénes participaron
Según el testimonio, las refacciones incluyeron remodelaciones estructurales y estéticas: entrada, garaje, galería, pintura, pisos de porcelanato, revestimientos exteriores, cocina, parrilla y pileta, entre otros trabajos.
También se realizaron modificaciones en la pileta, que fue reformulada para reducir su profundidad y revestida con piedra y mármol travertino.

El contratista identificó a múltiples proveedores y trabajadores que participaron en la obra, incluyendo especialistas en carpintería, electricidad, plomería, parquización y aberturas, así como empresas proveedoras de materiales.
Toda esta información fue incorporada al expediente junto a planillas de gastos detalladas.
Los números de la refacción
El presupuesto inicial de la obra fue acordado en septiembre de 2024 y rondaba los 94.000 dólares tras algunos ajustes. Sin embargo, el costo final ascendió a aproximadamente 245.000 dólares debido a trabajos adicionales y modificaciones.
Entre los extras se destacaron múltiples pedidos de carpintería a medida, mejoras en la cocina, instalación de sistemas adicionales y ampliaciones en distintos sectores de la vivienda.
Tabar detalló que el pago se realizó en dos etapas: una primera entrega durante 2024 y el saldo restante a lo largo de 2025. También indicó que al finalizar la obra quedaban pendientes unos 20.000 dólares, que fueron abonados posteriormente.
El avance de la investigación
La causa, a cargo del fiscal Pollicita bajo la órbita del juez Lijo, apunta a analizar la evolución patrimonial de Manuel Adorni y su entorno.
Además de la vivienda en Indio Cuá, la Justicia investiga otras operaciones inmobiliarias, incluyendo la compra de un departamento en Caballito.
