La jueza de Violencia de Género, Gisela Flamini, dialogó con MEDIOS RIOJA, y brindó un crudo panorama sobre la situación actual en la provincia, destacando la reciente detención de un efectivo policial denunciado por golpear a su pareja con un palo.
Flamini subrayó que este no es un caso aislado dentro de las fuerzas de seguridad, lo que genera una alerta mayor debido al acceso a armas de fuego por parte de los agresores, factor que las estadísticas señalan como determinante en la escala de riesgo para las víctimas.
En este contexto, la magistrada reveló cifras preocupantes: durante el turno del 16 al 30 de cada mes, se registraron 11 detenciones, promediando casi una por día. Según el equipo judicial, este incremento en la cantidad y agresividad de los hechos podría estar vinculado a la crisis económica actual, donde la falta de dinero deriva en frustraciones y enojos que se descargan violentamente contra el entorno familiar más cercano.
Ante la reincidencia de los agresores, Flamini impulsó el concepto de «nuevas masculinidades» como una herramienta de reeducación necesaria. Explicó que la educación patriarcal no solo daña a las mujeres, sino que también afecta a los hombres al reprimir su educación emocional. La propuesta busca que el agresor reciba acompañamiento y formación de manera simultánea a las medidas cautelares o como parte de la condena, entendiendo que el procesamiento judicial por sí solo no soluciona el problema de fondo.
Respecto al impacto en los menores, la jueza confirmó que los hijos de la mujer agredida por el policía serán testigos en Cámara Gesell. En estos casos, la Justicia de Género deriva las actuaciones al Juzgado de Familia para realizar trabajos interdisciplinarios; si se detecta que los niños están en riesgo, se procede a la anulación inmediata del contacto con el progenitor agresor para garantizar su protección integral.
