La referente de Control de Tabaco provincial, Ana Gómez, dialogó con MEDIOS RIOJA y aclaró que la nueva normativa nacional reemplaza la prohibición por un registro estricto. «El daño sigue siendo el mismo», sentenció.
En un giro regulatorio que generó debate en el sector sanitario, el Gobierno Nacional habilitó mediante la Disposición 2543 la comercialización e importación de vapeadores, cigarrillos electrónicos y dispositivos de tabaco calentado. Tras más de una década de prohibición, la Dra. Ana Gómez (MP 2176), referente de Control de Tabaco y Enfermedades Respiratorias de La Rioja, brindó detalles sobre el alcance de esta medida.
De la prohibición al control estatal
Según explicó Gómez, la nueva normativa no implica que estos productos sean ahora considerados seguros. Por el contrario, el objetivo principal es desmantelar el mercado negro.
«Al estar prohibidos, teníamos muchísimos dispositivos de contrabando sin ningún tipo de regulación. No sabíamos qué contenían ni cuánta nicotina tenían», señaló la especialista. Con el nuevo esquema, se crea un sistema de registro y control que obliga a los importadores a presentar avales de laboratorio y lineamientos técnicos específicos.
Puntos clave de la nueva regulación
La transición hacia un sistema fiscalizado impone restricciones severas para las empresas del sector:
- Identidad visual: El empaquetado deberá ser idéntico al de los cigarrillos convencionales, incluyendo advertencias sanitarias legibles.
- Adiós a los sabores: Desaparecen los saborizantes, una táctica utilizada frecuentemente para atraer al público joven.
- Fin de los «desechables»: Los dispositivos no recargables saldrán del mercado debido al riesgo ambiental de sus baterías de litio y la falta de control sobre sus componentes.
- Responsabilidad ambiental: Los fabricantes deberán hacerse cargo de la gestión de los desechos generados por sus productos.
Una advertencia sobre la salud
La Dra. Gómez fue enfática al desmentir la supuesta inocuidad de estos dispositivos. «Hay evidencia que dice que son más inocuos, pero son investigaciones relacionadas a empresas tabacaleras; el estudio está viciado», advirtió.
Además, alertó sobre el peligro de los dispositivos no regulados que circulan actualmente, los cuales suelen ser adulterados con sustancias como cocaína o marihuana, provocando daños severos e inmediatos en el sistema respiratorio.
«Esto no viene a contradecir nuestro trabajo, sino a fiscalizar a quienes están provocando estos daños. El producto sigue siendo tan nocivo como antes», concluyó la funcionaria.
