El programa del Instituto de Servicios Ambientales alcanzó 140 manzanas y 2.444 domicilios durante la segunda mitad del año, con acciones de prevención socioambiental, retiro de residuos y malezas y abordajes específicos en distintos sectores de la ciudad. El trabajo incorpora además la recuperación de espacios para actividades comunitarias y deportivas destinadas a niñas, niños y jóvenes.
El programa Manzanas Saludables continúa profundizando su presencia en los barrios de la ciudad mediante una estrategia que combina saneamiento y prevención socioambiental, recuperación de espacios y articulación con otras áreas del Estado para responder a las necesidades detectadas junto a las comunidades.
En lo transcurrido de la segunda mitad del año, el programa alcanzó 140 manzanas y 2.444 domicilios, mientras que los operativos permitieron completar 155 vueltas de retiro de residuos, malezas y cacharros.
A estas tareas se sumaron intervenciones específicas en sectores que, por sus características o por las situaciones socioambientales detectadas durante los relevamientos, requirieron un abordaje particular.
“Esto es política barrial y de cercanía. Manzanas Saludables está donde tiene que estar: en los barrios, junto a los vecinos, buscando soluciones en conjunto y transformando las necesidades que encontramos en acciones concretas”, destacó el presidente del Instituto de Servicios Ambientales, Christian Albrecht.

Saneamiento y respuestas a necesidades concretas
Entre las intervenciones realizadas se encuentra el trabajo en el lateral de Olivos de la Quebrada, donde se retiraron tres vueltas de residuos y malezas. También se desarrollaron tareas en el Hogar de las Monjas, el helipuerto de la Policía y la Escuela de Cadetes, con el retiro de material vegetal y residuos acumulados.
Los recorridos territoriales permiten además identificar situaciones particulares que requieren otro tipo de respuestas. En los barrios Santa Rosa y Beder Herrera, por ejemplo, se brindó asistencia en domicilios que presentaban problemáticas socioambientales, mediante acciones destinadas a reducir factores que podían afectar las condiciones sanitarias y ambientales del entorno.
De esta manera, el programa no se limita al acondicionamiento general de los barrios, sino que incorpora la detección de necesidades específicas y la articulación de respuestas según las características de cada sector.
Recuperar espacios para generar nuevas oportunidades
Otra de las líneas de trabajo está orientada a recuperar espacios y devolverles una utilidad comunitaria. En ese marco, Manzanas Saludables intervino en el predio del Club Social y Deportivo 13 de Enero, donde las tareas de acondicionamiento permitieron avanzar en una propuesta articulada con el área de Deporte Social.
A partir de esa recuperación se proyecta fortalecer las actividades deportivas destinadas a niñas, niños y jóvenes, incluyendo escuelas de fútbol infantil, femenino y masculino.
La articulación comprende a cinco barrios: Virgen Desatanudos, 13 de Enero, Las Talas, Loteo San Andrés y 129 Viviendas, con el objetivo de conformar una red de espacios y propuestas que favorezcan la participación comunitaria y amplíen las posibilidades de acceso al deporte.
El trabajo prevé también la intervención de otros organismos, entre ellos EDELAR, para evaluar mejoras en la iluminación de los espacios y acompañar el desarrollo de las actividades proyectadas.

Una política de cercanía en los barrios
Desde el Instituto de Servicios Ambientales destacaron que la presencia permanente en territorio permite no solamente mejorar las condiciones ambientales de los sectores intervenidos, sino también conocer de primera mano las necesidades de las comunidades y articular soluciones con otras áreas del Estado y actores barriales.
Manzanas Saludables consolida así una modalidad de intervención basada en la prevención, la cercanía y el trabajo articulado, entendiendo que mejorar los entornos implica también recuperar lugares de encuentro, acompañar iniciativas comunitarias y generar nuevas oportunidades para las familias.
El objetivo es continuar ampliando el alcance territorial del programa y sostener una política ambiental que contribuya a construir barrios más cuidados, saludables y con espacios recuperados para el encuentro y la participación comunitaria.
