Una nueva jornada de movilización frente al Congreso de la Nación en rechazo a la Ley de Tierras concluyó con un violento operativo policial que dejó un saldo provisorio de más de 250 personas asistidas por heridas y lesiones de diversa gravedad.
El relevamiento sanitario fue llevado a cabo de manera conjunta por las brigadas de la Posta de Salud y Cuidados y el Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), cuyos equipos desplegaron asistencia médica en el lugar para atender a manifestantes, transeúntes y trabajadores de prensa afectados por la represión.

Operativo y asistencia sanitaria
De acuerdo con el informe preliminar emitido por las organizaciones de derechos humanos y sanitarias, la mayor parte de las atenciones estuvieron vinculadas a los efectos del uso indiscriminado de gases irritantes, impactos de proyectiles de goma y golpes provocados por las fuerzas de seguridad durante el despliegue del protocolo de seguridad en las inmediaciones del palacio legislativo.
Asimismo, los equipos de monitoreo en el terreno confirmaron que, además de las personas heridas, al menos dos manifestantes fueron detenidos en el marco de los incidentes que se registraron durante la tarde.
El reclamo en la calle
La movilización había sido convocada por diversas organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles y asambleas ambientales para manifestar su absoluto rechazo al proyecto de la Ley de Tierras. Desde los sectores convocantes advierten que la iniciativa oficial promueve la extranjerización de los recursos naturales y atenta contra la soberanía territorial del país.
Mientras los debates y las tensiones continuaban tanto dentro como fuera del recinto legislativo, las organizaciones sociales exigieron la inmediata liberación de los detenidos y responsabilizaron al Ejecutivo por la integridad física de quienes se encontraban participando de la protesta pacífica.
