Los trabajadores de Guandacol y localidades aledañas denuncian que las medidas judiciales y provinciales atentan contra el sustento de cientos de familias. Exigen la anulación inmediata de las restricciones para circular hacia San Juan.
En un duro comunicado difundido recientemente, los trabajadores mineros de la provincia de La Rioja expresaron su enérgico rechazo a las medidas dictaminadas por la jueza María Greta Decker. La resolución en cuestión pretende prohibir el tránsito minero por la Ruta Provincial Nº 506, específicamente en el tramo que une Guandacol con La Majadita, en la vecina provincia de San Juan.
Los trabajadores consideran que esta decisión es «arbitraria» y que pone en riesgo la estabilidad económica de las familias que dependen directamente de la actividad. Según el comunicado, las empresas mineras de la zona (como Vicuña) no solo son el principal motor de empleo formal y bien remunerado, sino que además se encargan del mantenimiento de los caminos que el Estado provincial y municipal habrían descuidado.
El conflicto también escaló en el plano político, ya que los mineros desautorizaron públicamente al secretario de Ambiente de La Rioja, Santiago Azulay, asegurando que sus declaraciones no representan el sentir de las comunidades locales. «La paciencia se ha agotado», advierte el documento, que concluye con una declaración de estado de alerta y movilización permanente hasta que se anulen las restricciones impuestas.

