El presidente Javier Milei recibirá este viernes en la Quinta de Olivos a Mauricio Macri, en el segundo encuentro que mantienen en menos de una semana. La reunión se da en un contexto de fuerte presión política, con la Casa Blanca y el Fondo Monetario Internacional reclamando mayor gobernabilidad en la Argentina.
El libertario y el fundador del PRO habían retomado el contacto el domingo pasado, después de más de un año sin verse. Aquel cónclave duró tres horas y contó también con la presencia del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, quien ofició de puente para el reencuentro.
“Macri es una persona que tiene mucho para aportar. Yo tengo una excelente relación. A veces las relaciones se enfrían, pero ahora estamos coordinando una nueva reunión”, afirmó Milei en las últimas horas.
Estados Unidos y el FMI, con pedidos directos
El nuevo cara a cara ocurre bajo un escenario internacional complejo. Washington pidió al Gobierno argentino articular consensos para garantizar la estabilidad, en momentos en que el ministro de Economía, Luis Caputo, negocia un swap de monedas con el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Banco Central
El FMI también se sumó al reclamo: “Seguimos enfatizando la necesidad de generar un amplio apoyo político para implementar la ambiciosa agenda de reformas”, expresó Julie Kozack, vocera del organismo.
Los rumores sobre cambios en el Gabinete
En paralelo, Milei admitió que analiza un recambio en su equipo tras las elecciones de octubre. Por cuestiones políticas y electorales dejarían sus cargos Patricia Bullrich (Seguridad) y Luis Petri (Defensa), mientras que otras carteras podrían renovarse para dotar de mayor “efectividad” a la gestión.
Desde el macrismo, algunos nombres circulan en los pasillos de Olivos. Uno de ellos es Guillermo Montenegro, actual intendente de Mar del Plata, mencionado como posible reemplazo en Seguridad.
El contexto político enrarecido
La cita en Olivos también llega tras la derrota legislativa que sufrió el Gobierno en el Senado, donde se rechazaron los vetos presidenciales a la emergencia pediátrica y al financiamiento de universidades públicas. El oficialismo busca revertir la dinámica parlamentaria y evitar nuevos traspiés en el Congreso.
