El secretario gremial de la CGT, dialogó con MEDIOS RIOJA y cuestionó duramente la reforma laboral aprobada en el Congreso y advirtió sobre la violación de tratados internacionales. Además, lanzó una fuerte autocrítica hacia el peronismo.
La CGT se encuentra en estado de alerta tras la aprobación de la reforma laboral en las cámaras de Senadores y Diputados. Según explicó Osvaldo Lobato, secretario gremial de la central obrera, el equipo legal ya ha judicializado la norma y se encuentran a la espera de una resolución que frene su aplicación.
Para el dirigente, la medida representa un retroceso institucional sin precedentes. «Hay muchos tratados internacionales que se están violando por la famosa reforma laboral», advirtió Lobato, subrayando que la vía judicial es ahora el camino principal para defender los derechos adquiridos.
El gremialista también apuntó contra el discurso oficialista, señalando una desconexión entre las promesas de campaña y la gestión actual. «Las contradicciones de lo que el gobierno pregonó y cómo actúa está claramente a la vista. Hablan de casta cuando están rodeados de casta», sentenció.
En cuanto a la situación económica que atraviesan los trabajadores, Lobato describió un escenario crítico marcado por la pérdida del poder adquisitivo y la falta de diálogo. Según su visión, «los alimentos aumentan todos los días, nos mienten con la inflación y nos cercenan la posibilidad de discutir un salario con los empresarios».
Fiel a su estilo directo, calificó la gestión nacional como una de las etapas más oscuras en términos de veracidad gubernamental. «Está entre las mentiras más grandes de la historia argentina, este gobierno», afirmó de manera tajante ante la prensa.
Sin embargo, el dirigente no ahorró críticas hacia su propio espacio político. Reconoció que el alejamiento de las bases responde a errores internos: «Cuando un trabajador deja de creer en el peronismo, es porque el peronismo está haciendo mal las cosas. El deseo de poder los enceguece».
Pese a la autocrítica, remarcó que históricamente el movimiento peronista ha sido el único garante de los beneficios laborales, aunque admitió que esa relación hoy está tensionada por la conducta de sus dirigentes.
Finalmente, Lobato expresó su confianza en que el Poder Judicial actúe como lo hizo anteriormente con la Ley Ómnibus. «Basados en ese mismo camino, creemos que la justicia tiene la obligación de proteger a los trabajadores», concluyó.
