Agostina Páez, de 29 años, se encuentra retenida en Río de Janeiro con tobillera electrónica tras el incidente ocurrido en un bar de Ipanema el 14 de enero.
La situación judicial de la abogada e influencer santiagueña Agostina Páez se complicó en las últimas horas en Brasil. El Ministerio Público del Estado de Río de Janeiro presentó una denuncia formal y pidió su prisión preventiva por el hecho del pasado 14 de enero a la salida de un boliche.
La joven, de 29 años, está imputada por injuria racial, después de que cámaras de seguridad la registraran haciendo gestos comparables a los de un mono. El episodio pasó en Río de Janeiro, tras una discusión con empleados del local nocturno.
Según informó el medio brasileño UOL, la denuncia se basó en testimonios de trabajadores del boliche, respaldados por testigos presenciales e imágenes incorporadas al expediente. El Ministerio Público rechazó el descargo de la acusada, quien había dicho que fue una «broma» entre amigas. Para los fiscales, esa explicación no coincide con las pruebas reunidas.
A casi un mes del hecho, la Justicia de Río de Janeiro ya había ordenado la prohibición de salida del país, la retención del pasaporte y el uso de tobillera electrónica. El delito de injuria racial contempla penas de dos a cinco años de cárcel. Hace dos semanas, su abogado defensor, Sebastián Robles, calificó las medidas como «muy severas y excesivas».
