Un niño de nueve años estaba jugando a través de una aplicación, lo invitaron a unirse a un grupo vía WhatsApp y hubo acoso infantil.
“El estaba jugando a un jueguito y dice que le llega una notificación para que el escanee un QR, él ingresa a ese QR y lo lleva a un chat y ahí le disparan una videollamada y había un hombre que se estaba masturbando y me dice ´mamá, me pidió que le mostrara el pene y yo no se lo mostré y le corté’”, comentó la madre del nene.
Luego de que el niño le comentara esta situación a la madre a causa del miedo que le había generado, la mujer le pidió el teléfono y comenzó la investigación de lo que estaba sucediendo.
Una vez que la madre vio el grupo, observó que en el mismo eran todos hombres que pedían fotos de chicos entre 15 y 20 años.
A la mañana siguiente la madre consternada se acercó a la fiscalía de General López y Saavedra en la provincia de Santa Fe, donde le comentó a los agentes y los mismos le dijeron que la denuncia tenía que realizarla vía Internet.
Conmocionada la madre pedía que le revisen el celular ya que el depravado seguía enviando mensajes. En un estado de desesperación la mujer tomó medidas más extremas y llamó al Interpol y al Ministerio de Seguridad de la Nación donde allí pudo obtener una respuesta certera.
“Gracias a la repercusión de los medios se contactó el fiscal Jorge Nessier indicándome que le están dando seguimiento a lo que pasó con mi hijo, el celular se lo quedaron que era lo que yo quería, quédense y hablen con esta gente a ver si alguien lo puede atrapar”, declaró la madre.
El fiscal regional, en comunicación con Telefe Rosario, dijo que “venimos con una cierta preocupación desde hace un par de semanas cuando empezaron a circular comentarios, informaciones, tanto en los medios de difusión de la zona, incluso desde Capital Federal también y comentarios entre grupos de padres de colegios que hacían referencia a que sus hijos pequeños eran invitados a participar de grupos de WhatsApp multitudinarios, una vez dentro del grupo empezaban a compartirse en el mismo imágenes verdaderamente escabrosas”.
El fiscal comentó que hay diversos organismos tanto nacionales como internacionales que son parte de este tipo de casos y participan activamente para localizar el teléfono desde donde se envían las fotos.
Las organizaciones internacionales reciben las denuncias, las mismas las envían al Ministerio de Seguridad de la Nación y de allí a la fiscalía correspondiente para realizar la búsqueda y localización del perpetrador de imágenes pornográficas.
Estos actos se denominan grooming y consisten en el acoso virtual a menores de edad con el objetivo de llegar a la agresión o abuso sexual de los mismos y son condenadas por el código penal, en el artículo 131 donde se prevé una pena de 6 meses a cuatro años.