La rectora de la Universidad Nacional de las Artes (UNA) dialogó con MEDIOS RIOJA, y destacó el carácter federal de la Marcha Universitaria y defendió la pluralidad de pensamiento frente a los ataques del oficialismo.
En el marco de una movilización histórica, la rectora de la Universidad Nacional de las Artes (UNA), Sandra Torlucci, brindó declaraciones contundentes sobre el conflicto que atraviesa la educación superior en Argentina. Torlucci no solo resaltó la masividad de la convocatoria, sino que puso especial énfasis en su despliegue en todo el territorio nacional.
«Fue una marcha muy grande, en todo el país. Toda la sociedad argentina acompañó a las universidades», afirmó la rectora.
Una movilización multisectorial
Para Torlucci, la marcha superó el reclamo presupuestario para convertirse en un síntoma del malestar social generalizado. Destacó que el acompañamiento fue total, integrando a sectores productivos, trabajadores, jubilados y personas con discapacidad.
Según la académica, la postura del Poder Ejecutivo no es una cuestión de incapacidad, sino de voluntad política: «Creo que desde este gobierno no quieren, no es que no pueden, y no van a escuchar las marchas ni lo que la sociedad necesita», sentenció.
Críticas a la gestión de Álvarez y el respeto por la ley
La rectora fue tajante al calificar la actitud de los funcionarios nacionales, específicamente refiriéndose a los dichos del subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez. Torlucci acusó al gobierno de ser «autoritario» y de «hacer cualquier cosa para no cumplir con la ley».
«No somos la casta»
En un tramo personal de sus declaraciones, Torlucci enfrentó el discurso oficialista que señala a los rectores como parte de una elite política privilegiada. Si bien reconoció su identidad política, marcó una diferencia clara entre sus convicciones y su rol institucional.
«Si soy kirchnerista, pero eso no quiere decir que lleve mi universidad al kirchnerismo», aclaró. En este sentido, reafirmó su compromiso con la pluralidad: «Yo represento a todos los claustros. Los docentes y estudiantes no necesariamente piensan como yo, y eso es lo que defendemos».
